El salario de las personas con discapacidad es hasta un 16 % más bajo con respecto a personas que no tienen discapacidad. Por ello, resulta necesario reivindicar los derechos laborales de las personas con discapacidad.
La capacidad de trabajar no sólo depende de un físico. La gente con diferentes capacidades también puede acceder al mercado laboral de diferentes maneras.
El avance tecnológico y la inteligencia artificial redefinen profesiones tradicionales, impulsan nuevos roles digitales y obligan a combinar creatividad, conocimientos técnicos y aprendizaje permanente para seguir siendo competitivos.