España afronta un importante reto demográfico: perderá 1,8 millones de personas en edad laboral entre 2030 y 2050, al tiempo que la población mayor crecerá en 4,8 millones.
La flexibilidad y la adaptabilidad se han convertido en las habilidades más importantes para el empleo en 2025 ante el contexto de incertidumbre en el actual mercado laboral.
La participación laboral de las personas con discapacidad en España sigue siendo muy baja: aunque casi 700.000 trabajan, más de 1,25 millones permanecen fuera del mercado laboral.
Eurostat confirma el primer retroceso a la hora de encontrar trabajo de los recién graduados en la UE desde 2013. Analizamos las causas de esta caída, desde la desaceleración económica hasta las diferencias entre países.