Una niña camina por primera vez gracias a un exoesqueleto desarrollado en España

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20/02/2025 - 18:00
Miverva, con el exoesqueleto rodeada de compañeros del colegio

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Minerva Cardozo, una niña de seis años con una lesión cerebral que afecta su movilidad y desarrollo, ha pasado toda su vida en una silla de ruedas. Sin embargo, ha logrado sorprender a su escuela en Fuenlabrada, Madrid, al entrar caminando gracias al Explorer, el primer exoesqueleto pediátrico de uso doméstico en Europa.

Su madre, Rolanda Arias ‘Roli’, ha buscado desde el principio terapias y actividades que estimulen a Minerva, llevándola al servicio de Atención Temprana y explorando diversas opciones. La pequeña ya había probado anteriormente el Atlas 2030, el primer exoesqueleto pediátrico de uso clínico del mundo, en un programa de 32 sesiones. Ahora, ha tenido la oportunidad de utilizar el Explorer.

El exoesqueleto que transforma la vida de los niños con movilidad reducida

La vida de mi hija ha cambiado por completo. Antes no podía doblar las rodillas y mantenía los brazos pegados al cuerpo, pero ahora puede desplazarse con un andador”, cuenta emocionada su madre en una entrevista. “Este dispositivo le ha permitido vivir experiencias nuevas, como elegir su propia fruta en el supermercado o pasear por un centro comercial y detenerse donde quiera”.

El Explorer, presentado en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), surgió de la necesidad de los niños que, tras usar el exoesqueleto pediátrico Atlas 2030, querían llevarlo también al colegio.

“El nuevo Explorer podrá utilizarse tanto en casa como en exteriores, permitiendo a los niños con dificultades para caminar explorar su entorno y el mundo”, explica Elena García Armada, CEO de Marsi Bionics y doctora en robótica e ingeniería industrial, en una entrevista con Servimedia.

Este innovador dispositivo cuenta con cuatro motores que replican el movimiento natural de los músculos y un asiento automático para el descanso del niño. Además, está diseñado para adaptarse al crecimiento del usuario, cubriendo un rango de edad desde los dos hasta los 17 años.

El camino hacia la autonomía de Minerva

Raquel Andrés Gómez es la fisioterapeuta del colegio CEIP Greenpeace de Fuenlabrada. Conoce muy bien a Minerva, ya que trabaja con ella desde que tenía tres años, cuando empezó a ir a la escuela. “Es una niña con muchas necesidades. Además de recibir sesiones de fisioterapia, pasa una hora de pie en un bipedestador, un ejercicio pasivo”, explica. La especialista en rehabilitación destaca que esta práctica no solo ayuda a fortalecer sus músculos y huesos, sino que también mejora su respiración y digestión. Además, el uso de un exoesqueleto podría ofrecerle mayor movilidad y autonomía en su día a día.

Desde que Minerva empezó a usar este dispositivo en un proyecto de investigación, su fisioterapeuta ha notado grandes avances. Ahora tiene mejor control de su postura, ha desarrollado un patrón de marcha y ha ganado movilidad en su brazo y mano izquierdos, que antes apenas podía mover.

“Hemos logrado que camine con un andador, algo que antes no era posible”. La diferencia es que, mientras antes sus compañeros le pasaban la pelota, ahora ella puede decidir con quién quiere jugar. “Se trata de que tome el control de su vida y pueda elegir”, afirma.

La emoción de volver a ponerse de pie

Raquel recuerda la emoción de Minerva cuando, en junio pasado, llegó el exoesqueleto Explorer a su escuela. “Estaba deseando ponérselo”. Sus compañeros, al verla de pie por primera vez, se quedaron asombrados, aunque ya les habían explicado cómo funcionaba el dispositivo. “Todos querían abrazarla”. También fue la primera vez que pudo hablar cara a cara con sus profesores y compañeros, estando a la misma altura. Aquel día, en el recreo, todos gritaban emocionados: “¡Minerva camina!, ¡Minerva camina!”.

El próximo marzo, 15 familias madrileñas recibirán en sus hogares uno de estos dispositivos en un estudio piloto para evaluar su uso, según la CEO de Marsi Bionics. El objetivo es permitir que los niños se muevan y exploren su entorno, además de demostrar la viabilidad de la colaboración público-privada, señala García Armada.

Este avance ha sido posible gracias a una inversión de 2,2 millones de euros de los Fondos Europeos Next Generation y la labor conjunta de Marsi Bionics, el CSIC y cuatro hospitales madrileños.

Una vez que el Explorer obtenga el certificado CE, podrá comercializarse con un sistema de financiación similar al de un coche.

La madre de Minerva destaca el impacto emocional del exoesqueleto: “Cada vez que Minerva se lo pone, me dice: ¡Adiós, mamá, me voy!”. Para ella, es un símbolo de independencia y felicidad.

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