Más de 6.000 aves marinas, la mayoría muertas, fueron halladas en las costas del norte de España tras un invierno marcado por intensas borrascas en el Atlántico.
Una investigación reciente muestra un aumento de avistamientos de ballenas azules antárticas y rorcuales comunes en el Atlántico sudoriental, especialmente desde 2012.
Una investigación internacional revela que los microplásticos reducen la capacidad de los océanos para absorber dióxido de carbono, un proceso esencial para controlar la temperatura global.
Un estudio publicado en Science revela que la forma y orientación de las costas afectaron la extinción de especies marinas en los últimos 540 millones de años.
Una investigación liderada por la Universidad de Stanford reveló que los terremotos en las profundidades del Océano Antártico pueden provocar enormes floraciones de fitoplancton en la superficie.