Las familias siguen siendo las principales responsables de financiar los cuidados de larga duración en España. En 2025 aportaron 65.000 millones de euros, frente a los 37.000 millones destinados por las administraciones públicas.
Hoy es una ocasión importante para reconocer y celebrar a las personas mayores, así como para abogar por un envejecimiento saludable, el respeto de los derechos humanos y la inclusión.
La edad puede convertirse en un factor de exclusión en un mercado en el que la estabilidad de los ingresos no siempre se traduce en facilidad para acceder al alquiler de una vivienda.