Soñar con personas que han fallecido es común y puede generar alegría o tristeza. Estos sueños reflejan recuerdos y emociones y ayudan a procesar la pérdida. Aparecen porque el cerebro trabaja mientras dormimos y organiza la información emocional.
Un estudio internacional publicado en The Lancet señala que el 21,3 % de las muertes por enfermedades infecciosas en España se deben a la obesidad, el doble de la media mundial.