A través de Innoventures, la familia creadora de Calidad Pascual invertirá en startups del sector de la alimentación con el objetivo de anticiparse a las nuevas necesidades alimentarias.
Este es un tema más complejo que la simple liberalización de las patentes porque hay que tratar también la cuestión de la fabricación y no correr el riesgo de desincentivar la investigación.
Ambos proyectos han sido desarrollados por investigadores de la Universidad Carlos III, gracias a las ayudas a proyectos de Indra y Fundación Universia para mejorar la integración de las personas con discapacidad.