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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha elegido los micrófonos de la Cadena SER para abrir el nuevo curso político en una entrevista con Aimar Bretos, estrenando la nueva etapa del programa Hoy por Hoy. Tras un verano marcado por la grave crisis migratoria vivida en Ceuta, el jefe del Ejecutivo ha repasado la actuación del Gobierno, ha defendido la colaboración con Marruecos y ha reclamado mayor implicación de la Unión Europea para afrontar un fenómeno que, según ha insistido, afecta a toda Europa.
La conversación ha estado dominada por los acontecimientos registrados a finales de julio, cuando una entrada masiva de migrantes puso a prueba la capacidad de respuesta de la ciudad autónoma y del Estado. Sánchez ha aportado cifras actualizadas, ha rechazado que existan pruebas sobre una implicación de las autoridades marroquíes y ha señalado a las campañas de desinformación como uno de los factores que alimentaron la crisis.
Ceuta mantiene a 5.000 migrantes mientras avanzan los retornos
Durante la entrevista, Pedro Sánchez ha explicado que actualmente permanecen en Ceuta unas 5.000 personas migrantes, de las cuales 1.200 son menores de edad. Según los datos facilitados por el presidente, alrededor de 70.000 personas llegaron a entrar en la ciudad durante la crisis, aunque nueve de cada diez ya han regresado.
El presidente ha asegurado que el Gobierno trabaja para ampliar la capacidad de acogida y ha afirmado que en un corto plazo existirán recursos suficientes para atender a quienes permanecen en territorio ceutí. En este sentido, ha destacado el esfuerzo realizado durante el último mes para multiplicar las plazas disponibles.
Sánchez ha detallado que el Ejecutivo ha pasado de disponer de 500 plazas de acogida a tener activadas 3.300, con el objetivo de alcanzar las 6.000. Una vez completada esa ampliación, ha sostenido, será posible reubicar a todos los migrantes que siguen en Ceuta.
El Gobierno de Pedro Sánchez niega indicios contra Marruecos
Uno de los asuntos más delicados de la entrevista ha sido el papel de Marruecos durante la entrada masiva de migrantes. Sánchez ha sido tajante al asegurar que ni las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni el Centro Nacional de Inteligencia han aportado información que permita sospechar de una participación de las autoridades marroquíes.
Lejos de alimentar esa hipótesis, el presidente ha defendido que la cooperación bilateral está siendo “francamente positiva” y ha insistido en que sin esa colaboración la situación sería mucho más difícil de resolver.
A su juicio, la coordinación entre ambos países ha permitido que miles de personas hayan abandonado voluntariamente la frontera desde mediados de agosto, contribuyendo a reducir la presión sobre la ciudad autónoma.
Sánchez también ha respondido a las dudas surgidas en torno a los informes elaborados por el Centro Nacional de Inteligencia y al aparente desacuerdo entre los ministros Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles.
El presidente ha querido zanjar la controversia asegurando que no existe contradicción entre ambas versiones. Según ha explicado, el CNI sí remitió informes de situación al Gobierno, pero ninguno de ellos anticipó la magnitud de la avalancha migratoria registrada los días 30 y 31 de julio.
En ese sentido, ha defendido el trabajo de los profesionales del servicio de inteligencia y ha subrayado que una cosa es disponer de información sobre la evolución de la frontera y otra muy distinta prever un episodio de semejantes dimensiones.
La desinformación, una de las claves de la crisis
Aunque ha reconocido que las causas de lo ocurrido siguen investigándose, Sánchez ha señalado a los bulos difundidos en redes sociales como uno de los principales elementos que favorecieron la entrada masiva de personas.
El presidente ha relacionado esas campañas con la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las denominadas devoluciones en caliente en los casos de entradas a nado, una circunstancia que, según ha explicado, habría sido aprovechada por organizaciones criminales para difundir mensajes falsos entre potenciales migrantes.
Además, ha advertido de la existencia de operaciones de desinformación vinculadas a redes asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una “internacional ultraderechista”, que utilizaría la migración como herramienta para atacar no solo a España, sino también al proyecto europeo.
Pese a ello, ha insistido en que el Gobierno debe actuar únicamente sobre hechos contrastados y ha reconocido que todavía no existe un conocimiento completo de todo lo sucedido.
Pedro Sánchez ha reivindicado el compromiso de su Gobierno con Ceuta y Melilla, asegurando que se trata del Ejecutivo que más ha invertido y trabajado por ambas ciudades autónomas.
En este contexto, también se ha pronunciado sobre la posibilidad de que el rey Felipe VI visite Ceuta. Sánchez ha considerado que existen argumentos más que suficientes para que el jefe del Estado realice finalmente ese viaje institucional, recordando que durante los veinte años de reinado todavía no ha visitado ni Ceuta ni Melilla.
El presidente ha contrapuesto ese dato con sus propias visitas a la ciudad autónoma y ha asegurado que la visita del monarca terminará produciéndose.
Reconocimiento al comportamiento de los ceutíes
Otro de los mensajes destacados de la entrevista ha sido el reconocimiento a la ciudadanía de Ceuta. Pedro Sánchez ha elogiado el comportamiento “cívico extraordinario” demostrado por los vecinos durante las semanas más complicadas de la crisis y ha defendido la importancia de mantener la unidad institucional.
En paralelo, ha criticado los discursos políticos que presentan como incompatibles la firmeza del Estado y el respeto a los derechos humanos. Para el presidente, ambas ideas no solo pueden convivir, sino que deben hacerlo en cualquier política migratoria democrática.
Asimismo, ha señalado que la mayoría de las personas que cruzaron la frontera lo hicieron por motivos económicos y no por razones estrictamente humanitarias, una distinción que considera relevante para diseñar las políticas de respuesta.
Sánchez reclama solidaridad a la Unión Europea
La parte final de la entrevista ha estado dedicada al papel de Europa. Pedro Sánchez ha reclamado una distribución solidaria de los esfuerzos entre los Estados miembros y ha recordado que España ya actuó con ese espíritu cuando acogió a migrantes llegados a la isla italiana de Lampedusa.
Para el presidente, la solidaridad europea debe aplicarse de la misma manera en escenarios como Ceuta, Canarias, Lampedusa o Groenlandia. En este sentido, ha lamentado la escasa implicación de algunos países del centro y del norte de Europa y se ha preguntado por qué esa solidaridad parece más difícil cuando la presión migratoria afecta a España.
Finalmente, Pedro Sánchez ha vinculado las campañas de desinformación con la posición internacional que mantiene España en asuntos como Gaza y ha planteado que determinados actores extranjeros podrían estar más interesados en debilitar la influencia europea del país que en la cuestión migratoria en sí misma.
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