Pluriempleo en España: por qué uno de cada ocho trabajadores ya tiene más de un empleo

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Pluriempleo en España

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Más de seis de cada diez trabajadores españoles han tenido que compatibilizar dos o más empleos en algún momento de su vida laboral, y hoy uno de cada ocho sigue haciéndolo de forma activa. La última encuesta de Randstad, realizada a más de 5.700 personas, dibuja un mercado laboral en el que el pluriempleo ha dejado de ser una opción para convertirse, en muchos casos, en una estrategia de supervivencia.

La economía manda: salarios insuficientes y necesidad de ingresos extra

El dato más contundente del estudio es que el 86 % de los encuestados considera que los salarios actuales empujan a buscar más de un trabajo. No se trata de ambición, sino de aritmética básica: los ingresos de un solo empleo no cubren los gastos.

Así, el 25,4 % de quienes tienen más de un empleo lo hace principalmente para llegar a final de mes. A considerable distancia, un 19,7 % busca aumentar su capacidad de ahorro, un 11,3 % necesita saldar deudas o afrontar imprevistos y otro 11,3 % lo hace por desarrollo personal o profesional. Solo el 2,8 % alega otros motivos.

En conjunto, el 12,6 % de los trabajadores en España afirma tener más de un empleo en la actualidad, mientras que un 51 % asegura haber recurrido a la pluriactividad en algún momento de su trayectoria laboral y el 29,6 % dice no haber tenido nunca más de una ocupación.

Género: mismas tasas, motivaciones muy distintas

La distribución del pluriempleo actual es casi idéntica por sexo: 12,8 % en mujeres frente a 12,4 % en hombres. Sin embargo, las razones ocultan una brecha importante.

Casi la mitad de las mujeres pluriempleadas (49,4 %) se ve obligada a compatibilizar trabajos para llegar a fin de mes, más de 10 puntos por encima de los varones (38,96 %). En cambio, los hombres registran una mayor proporción en la búsqueda de ahorro (25,7 % frente al 21,7 % femenino) o en el desarrollo profesional (12,5 % frente al 7,8 % en mujeres).

Las razones para tener más de un empleo cambian según la edad. Los jóvenes de 18 a 24 años registran la tasa más alta de pluriempleo (17,3 %), pero la mayoría lo hace para ahorrar (45,6 %).

En cambio, para los adultos de 25 a 44 años, el segundo trabajo responde a una necesidad económica: más del 45 % lo necesita para llegar a fin de mes y afrontar gastos de vivienda o cargas familiares.

Formación: dos caras del mismo fenómeno del pluriempleo

Las personas sin estudios es el grupo con el porcentaje más alto de pluriempleo, con un 16,7 %. Le siguen los encuestados con estudios de postgrado, con un 14,9 % y con estudios universitarios, con un 13,2 %. Los niveles educativos medios y básicos registran menores tasas de pluriempleados en activo.

Esto refleja dos realidades distintas: por precariedad en un extremo y pluriempleo por hiperespecialización o consultoría en el otro. Para los encuestados con educación básica obligatoria y sin estudios, es un mecanismo de pura necesidad de ingresos (más del 71% si se suma “llegar a fin de mes” y “pagar deudas”).

A medida que sube la titulación formativa, caen radicalmente los motivos de necesidad económica y aumentan los motivos estratégicos. Esto se refleja por ejemplo en los perfiles con postgrado, donde un 16,55 % lo hace por puro desarrollo profesional.

Por sectores, los trabajadores de la educación son los que más acusan el pluriempleo: el 73,4 % de sus profesionales tiene o ha tenido más de un empleo, y casi el 30 % lo mantiene en la actualidad. A este le siguen muy de cerca el sector de los servicios (70,4 %) y el de la sanidad (69,1 %).

Territorialmente, la alta dependencia de las actividades de servicios tensiona especialmente a comunidades como Andalucía (16 % de trabajadores), Cataluña (13,6 %) y Canarias (13,5 %). Estas regiones presentan una elevada presencia de contratos parciales o fijos-discontinuos característicos del turismo y se combina con una severa inflación en el mercado del alquiler y la vivienda vacacional, factores que obligan a miles de trabajadores a buscar otras alternativas para poder sufragar sus costes.

Un retrato que invita a repensar el modelo laboral

El informe de Randstad no solo cuantifica el pluriempleo, sino que lo contextualiza: no es un fenómeno marginal ni voluntario en la mayoría de los casos. Es la respuesta de una parte importante de la población a salarios que no cubren el coste de la vida, a contratos inestables y a un mercado de la vivienda que ha disparado los gastos fijos.

Con más de la mitad de los trabajadores habiendo recurrido alguna vez a tener más de un empleo y con uno de cada ocho haciéndolo ahora, el debate ya no es si el pluriempleo existe, sino qué políticas laborales, salariales y de vivienda son necesarias para que dejar de ser la única opción para muchos.

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