Investigadores de la Universidad Tsinghua (China) han desarrollado un controlador basado en aprendizaje por refuerzo que permite a robots humanoides jugar al fútbol con eficacia profesional.
Los avances en robótica e inteligencia artificial han permitido que los robots humanoides realicen tareas complejas con movimientos precisos y mayor autonomía, acercándose cada vez más al comportamiento humano.