España se posiciona como uno de los primeros países donde la situación de pobreza afecta a las familias monomarentales, es decir, a las que se componen por madres solteras.
Los datos de la Secretaría General para el Reto Demográfico señalan que uno de cada 18 municipios no tienen menores en edad escolar, lo que refleja un empeoramiento de la España vaciada.