El sector económico es sin duda el punto de mira de Putin. Además de destruir edificios, puentes, hospitales, escuelas y otros activos físicos que, desde el inicio del conflicto, estaba totalmente prohibido atacar.
Según los expertos, los traumas infantiles son algo que no se puede evitar y que en muchas ocasiones pueden aparecer en la edad adulta con síntomas en nuestra salud mental.