El último informe global sobre basura electrónica y residuos tecnológicos revela un crecimiento descontrolado de chatarra tecnológica y una tasa de reciclaje alarmante.
El 50% de los españoles utiliza inteligencia artificial en sus decisiones de compra, valorando principalmente su rapidez y capacidad de personalización.
La Universidad de Málaga ha desarrollado una tecnología basada en inteligencia artificial que permite reconstruir superficies planetarias en 3D con gran precisión a partir de imágenes de rovers.
El Ayuntamiento de Málaga impulsa una gran modernización de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de El Atabal para mejorar la eficiencia del sistema hídrico y adaptarlo a los efectos del cambio climático.
El Cermi advierte de que la inteligencia artificial puede reproducir y amplificar sesgos sociales que afectan a las personas con discapacidad si no existe una supervisión adecuada, garantías jurídicas y control público.