El cambio climático está aumentando la presión sobre el agua en todo el mundo. Las sequías, las inundaciones, la contaminación y el aumento de la demanda afectan a las personas, la agricultura y los ecosistemas.
La reserva hídrica española se sitúa en el 64,9 % de su capacidad total, el nivel más alto para finales de agosto desde 2014. Pese al descenso registrado durante la última semana, los embalses continúan almacenando una cantidad de agua muy superior a la habitual.
Europa se ha convertido en un referente en la calidad de las aguas de baño gracias a décadas de inversiones en saneamiento, controles continuos y normas ambientales estrictas.
La histórica bajada del nivel del Danubio por la sequía ha dejado al descubierto importantes restos arqueológicos. En Budapest han aparecido una motocicleta de la Wehrmacht, restos de dos soldados alemanes y objetos de la Segunda Guerra Mundial.