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La hiperglucemia, conocida como azúcar alto en la sangre, es una preocupación importante en España y en todo el mundo. Esta condición se produce cuando los niveles de glucosa en sangre superan los valores considerados normales, que son 100 mg/dl antes de las comidas y 126 mg/dl después. Sin embargo, para las personas que padecen diabetes, estos valores de referencia aumentan a 145 mg/dl antes de las comidas y 180 mg/dl después.
Los peligros de la hiperglucemia
Cuando los niveles de glucosa en sangre superan los 160 mg/dl antes de comer, estamos entrando en terreno peligroso.
Detectar y abordar la hiperglucemia a tiempo es esencial para prevenir que alcance niveles críticos, como los 250 mg/dl, que pueden desencadenar una cetoacidosis, una concentración excesiva de cuerpos cetónicos en la sangre, o incluso provocar un coma diabético.
Por lo tanto, es crucial comprender cómo manejar esta condición.
Control de la hiperglucemia: dieta, alimentación y más
Una parte fundamental en el control de la hiperglucemia es la dieta y alimentación.
Las personas con diabetes y aquellos en riesgo de desarrollarla deben prestar especial atención a su alimentación y alimentos que consumen. Aquí hay una lista de alimentos que se deben evitar o consumir con moderación:
- Refrescos normales: Estas bebidas suelen contener cantidades significativas de azúcar añadida, lo que puede elevar rápidamente los niveles de glucosa en sangre.
- Zumos: Aunque pueden parecer saludables, los zumos a menudo tienen un alto contenido de azúcar y carecen de la fibra que se encuentra en la fruta entera.
- Té y café azucarados: La adición de azúcar a estas bebidas puede aumentar la carga glucémica y afectar negativamente el control del azúcar en sangre.
- Bebidas de frutas y energéticas: Estas bebidas suelen ser ricas en azúcar y calorías vacías, lo que puede llevar a un rápido aumento de los niveles de azúcar en sangre.
- Helados, dulces y postres: Estos productos suelen tener una alta concentración de azúcar y grasas saturadas, lo que puede afectar negativamente el control glucémico.
- Cereales para el desayuno: Muchos cereales comerciales contienen azúcar añadida. Es importante leer las etiquetas y elegir opciones bajas en azúcar.
- Aliños para ensaladas: Los aderezos para ensaladas pueden contener azúcar y grasas poco saludables. Opta por opciones más saludables como el aceite de oliva y el vinagre.
- Yogur de frutas: Los yogures con sabor a menudo tienen altos niveles de azúcar añadida. Prefiere yogur natural o bajo en grasa.
- Salsas para pasta: Muchas salsas para pasta comerciales son ricas en azúcar. Considera hacer tus propias salsas con ingredientes frescos.
- Mantequilla y manteca: Estas grasas saturadas deben consumirse con moderación, ya que pueden aumentar el riesgo de problemas cardíacos, especialmente en personas con diabetes.
- Aceite de palma: Este aceite se encuentra en muchos alimentos procesados y puede tener efectos negativos en la salud cardiovascular.
- Mayonesa entera: La mayonesa completa suele tener azúcar añadida y grasas saturadas. Opta por versiones bajas en grasa o utiliza mayonesa con moderación.
- Patatas fritas, alimentos rebozados, chips y comidas rápidas: Estos alimentos suelen ser altos en carbohidratos refinados y grasas no saludables, lo que puede afectar negativamente el control del azúcar en sangre.
Manteniendo a raya la hiperglucemia
El control de la hiperglucemia es fundamental para la salud de las personas con diabetes y aquellos en riesgo de desarrollarla. Además de evitar o limitar los alimentos mencionados, es importante seguir una dieta equilibrada y saludable, rica en frutas y verduras frescas, proteínas magras y granos enteros.
El ejercicio regular y la medicación adecuada, según lo recomendado por un profesional de la salud, también son componentes clave en el manejo de la hiperglucemia. Al comprender los peligros de la hiperglucemia y cómo abordarlos, podemos trabajar hacia una mejor salud y bienestar.
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