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Una avería en carretera puede sorprender a cualquier conductor en el momento menos esperado. Un simple pinchazo, un fallo mecánico o incluso el sobrecalentamiento del motor son incidencias relativamente frecuentes, especialmente durante los viajes largos del verano. Sin embargo, lo que en principio puede parecer una situación rutinaria puede convertirse en un grave peligro si no se actúa correctamente.
Detener el vehículo en el arcén no está exento de riesgos. Una mala maniobra o una decisión impulsiva pueden poner en peligro tanto a los ocupantes del coche como al resto de usuarios de la vía. Por ello, conocer cómo reaccionar ante una avería es clave para evitar consecuencias mayores.
La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé un verano especialmente intenso en las carreteras españolas. Entre los meses de julio y agosto se esperan 104 millones de desplazamientos de largo recorrido, lo que supone un incremento del 3,7% respecto al año anterior.
Los primeros datos ya reflejan esta tendencia al alza. Durante la primera Operación Salida, desarrollada entre el 3 y el 5 de julio, se registraron cerca de 4,83 millones de desplazamientos por carretera. Este aumento del tráfico eleva también la probabilidad de sufrir averías o incidentes durante los trayectos.
Cómo actuar ante una avería en carretera
Desde Prima Seguros, compañía insurtech especializada en seguros de automoción, insisten en la importancia de saber reaccionar correctamente cuando surge un problema en plena circulación. Además, advierten de los errores más habituales que cometen los conductores y que conviene evitar para reducir riesgos.
- Frenazos y maniobras bruscas: un error frecuente
Uno de los fallos más comunes es reaccionar de forma impulsiva ante una avería. Algunos conductores frenan bruscamente o realizan movimientos repentinos para apartarse de la vía, lo que puede provocar situaciones peligrosas.
Lo recomendable es mantener la calma, reducir la velocidad de manera progresiva, activar las luces de emergencia y dirigirse al arcén de forma controlada y segura.
- Elegir mal el lugar para detenerse
No todos los puntos del arcén ofrecen las mismas condiciones de seguridad. Detenerse en una curva, en un cambio de rasante o en un tramo con poca visibilidad aumenta considerablemente el riesgo de accidente.
Siempre que sea posible, conviene avanzar unos metros hasta encontrar una zona donde el vehículo sea visible con suficiente antelación para el resto de conductores.
- La importancia de señalizar correctamente
Una vez detenido el vehículo, hacerlo visible es fundamental. Activar las luces de emergencia debe ser el primer paso, pero no el único.
El uso adecuado de los dispositivos de señalización permite advertir a otros conductores de la presencia del vehículo averiado y les da margen para reaccionar con seguridad.
- Salir del coche con precaución
Abandonar el vehículo de forma incorrecta es otro de los errores más peligrosos. Salir por la puerta más cercana al tráfico expone directamente al ocupante al paso de otros vehículos.
La forma segura de hacerlo es utilizando chaleco reflectante y saliendo siempre por el lado opuesto a la circulación.
- Permanecer en el arcén: un riesgo innecesario
Muchas personas optan por quedarse junto al coche mientras esperan ayuda, ya sea apoyadas en él o intentando comprobar la avería. Sin embargo, esta práctica incrementa notablemente el riesgo de atropello.
Siempre que las condiciones lo permitan, lo más seguro es alejarse de la calzada y situarse detrás de una barrera de protección o en una zona protegida.
- Reparaciones en carretera: mejor evitarlas
Intentar solucionar el problema en plena vía, como cambiar una rueda o revisar el motor, puede resultar extremadamente peligroso si hay tráfico.
Salvo en casos en los que la intervención pueda realizarse sin exposición al riesgo, lo más recomendable es solicitar asistencia profesional y esperar en un lugar seguro.
La seguridad, por encima de todo
Ante el aumento de desplazamientos durante el verano, desde Prima Seguros recuerdan que, aunque no siempre es posible evitar una avería, sí se pueden minimizar sus consecuencias actuando con rapidez y criterio.
Tal y como señalan desde la compañía, cuando un vehículo se detiene en el arcén, la prioridad deja de ser la avería y pasa a ser la seguridad de las personas. Señalizar correctamente, salir del vehículo con precaución y esperar en un lugar protegido son decisiones que pueden marcar la diferencia en cuestión de segundos.
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