Las olas de calor aumentan el riesgo de desperdicio alimentario. En verano consumimos más alimentos frescos, como frutas, verduras y ensaladas, que se deterioran con mayor facilidad.
La entrada en vigor de la Ley 1/2025 obliga a hoteles, restaurantes y bares a reducir el desperdicio alimentario mediante una mejor planificación, el uso de tecnología y la reutilización de excedentes.
Analizamos el fin de la etapa de adaptación de la normativa española, donde las empresas que no cumplan con sus planes de prevención de desperdicio alimentario se enfrentan a sanciones económicas severas.
Analizamos las recomendaciones oficiales de la ONU para transformar nuestros hábitos de consumo y reducir el impacto ambiental del desperdicio alimentario.