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Comprar ropa por internet debería ser sencillo si conoces tus medidas, pero la realidad es muy distinta. Un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), realizado en colaboración con el Instituto de Biomecánica de València, demuestra que una misma talla nominal puede ocultar diferencias de hasta 13 centímetros entre marcas, lo que convierte cada compra en una auténtica lotería.
La investigación ha analizado cuatro tipos de prendas básicas de 18 marcas conocidas, midiendo un total de 66 artículos para comprobar hasta qué punto coincide el tamaño real de prendas que llevan la misma etiqueta. Los resultados son contundentes: se han detectado diferencias de hasta el 26% en artículos que, en teoría, deberían tener dimensiones equivalentes.
El caso más extremo se encuentra en los vaqueros rectos de mujer de tiro alto en talla 42. La anchura de cintura varía desde los 44 centímetros en un modelo de Kiabi hasta los 55,4 centímetros en una prenda de la línea joven de Zalando, una diferencia de más de 11 centímetros que puede marcar la frontera entre un acierto y una devolución segura.
Variaciones de talla por tipo de prenda
El problema no se limita a los pantalones. En las camisetas de algodón de mujer, talla L, las variaciones alcanzan el 25%, lo que equivale a 12 centímetros de diferencia en la anchura del pecho. Las camisas de hombre de corte regular y tallaje L presentan la mayor variación absoluta: hasta 13 centímetros de diferencia entre los 56,7 centímetros de Mango Teen y los 70,7 centímetros de Zalando Yourturn.
Incluso en la categoría más homogénea, los vaqueros rectos de hombre talla L, la diferencia alcanza el 10%, unos 3,5 centímetros entre los modelos más ajustados de Zara (43 cm) y los más amplios de Shein (47,5 cm).
Lo más desconcertante para el consumidor es que ni siquiera existe uniformidad dentro de algunas firmas. Una misma compañía puede ofrecer patrones amplios en una categoría y mucho más reducidos en otra, haciendo que conocer tu talla habitual no garantice que el siguiente pedido te quede igual.
El estudio señala ejemplos reveladores: las prendas de Shein presentan una de las mayores anchuras de cintura en vaqueros de hombre, pero figuran entre las más estrechas en el pecho de las camisetas de mujer. En Zara ocurre algo similar: sus vaqueros masculinos analizados están entre los más ajustados, mientras que sus prendas vaqueras femeninas se encuentran entre las más amplias.
Información insuficiente en las webs
A esta falta de uniformidad se suma otro obstáculo crítico: la información disponible en las tiendas online. Según la OCU, aproximadamente una de cada dos páginas web analizadas no proporciona datos básicos sobre las dimensiones reales de las prendas.
Entre las carencias más habituales destacan la ausencia de medidas completas, la falta de referencias sobre las dimensiones corporales recomendadas y la omisión de la talla que lleva el modelo de la fotografía. Tampoco se explica con claridad cómo se ajusta la prenda al cuerpo ni se ofrecen herramientas fiables de recomendación.
Los términos como Slim, Relaxed u Oversized describen el corte, pero no sustituyen a unas medidas claras y comparables. Para la OCU, el consumidor necesita saber cuánto mide realmente una prenda y para qué proporciones corporales está diseñada.
No todas las compañías obtienen la misma valoración en cuanto a transparencia informativa. C&A, Pull&Bear y H&M destacan por ofrecer fichas de producto más completas sobre sus prendas. En el extremo opuesto, Sfera, Primark y Bershka presentan algunas de las fichas más deficientes según el análisis.
La desigualdad de las tallas grandes
La oferta de tallas grandes (XL o superiores) también es muy desigual entre marcas. C&A, Zalando y H&M ofrecen la gama más amplia y estable en este segmento. Cortefiel, Mango, Springfield y Kiabi cuentan con opciones adicionales, aunque no siempre de manera homogénea.
Shein alcanza la 4XL en determinados artículos, pero no de forma generalizada. Pull&Bear, Sfera y Zara se sitúan aproximadamente en la XL o en las tallas 46-48, mientras que Bershka presenta la oferta más limitada de todas las marcas examinadas.
Para la OCU, estas diferencias evidencian la falta de criterios comunes en la industria textil y reclama que las tallas grandes formen parte de la oferta habitual, disponibles en las mismas condiciones que el resto, no únicamente en colecciones concretas o selecciones reducidas.
La propuesta de la OCU
Ante este panorama, la organización de consumidores pide implantar un sistema obligatorio y común de información sobre la talla, para que utilice criterios homogéneos para medir las prendas y proporcione datos claros sobre cada artículo.
La entidad defiende que una mayor transparencia no solo ayudaría al consumidor a elegir mejor, sino que también reduciría las devoluciones y, con ellas, el impacto ambiental asociado al transporte y a la logística de prendas que nunca llegan a usarse.
Mientras este sistema no se implemente, la recomendación práctica es medir una prenda que ya te quede bien y comparar esas medidas en centímetros con las tablas de la web, ignorando la letra de la etiqueta.
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