Lectura fácil
La donación de órganos continúa contando con un sólido respaldo entre la ciudadanía española. Según el Estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España, elaborado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Fundación Mutua Madrileña, el 80,1 % de los españoles se muestra favorable a donar sus órganos después de fallecer.
Sin embargo, la investigación revela una realidad menos conocida por gran parte de la población: el 57,4 % de los encuestados desconoce que las donaciones actuales no son suficientes para cubrir todas las necesidades de trasplante existentes. Los resultados fueron presentados este miércoles en Madrid coincidiendo con la celebración del Día Nacional del Donante de Órganos, Tejidos y Células.
El envejecimiento aumentará la demanda de trasplantes
Durante la presentación del informe, la directora general de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil, explicó que, pese a los buenos resultados que España registra desde hace décadas en materia de donación, las necesidades continuarán creciendo en los próximos años.
Según señaló, las tasas de donación de órganos nunca llegan a ser completamente suficientes porque las listas de espera siguen existiendo incluso cuando aumenta el número de trasplantes realizados. Además, advirtió de que la demanda irá incrementándose progresivamente debido a dos factores principales: el envejecimiento de la población, acompañado de una mayor presencia de enfermedades asociadas, y la ampliación de los criterios que permiten incluir a más pacientes en las listas de espera para recibir un órgano.
La investigación fue impulsada conjuntamente por la Fundación Mutua Madrileña y la ONT. El trabajo de campo fue desarrollado por especialistas de la Universidad Pública de Navarra y de la Universidad Autónoma de Madrid.
Este análisis actualiza una investigación similar realizada por última vez en 2006, también promovida por ambas entidades. Gracias a ello, es posible comparar cómo han evolucionado durante casi veinte años los conocimientos, percepciones y actitudes de los ciudadanos españoles respecto a la donación y los trasplantes.
Durante la presentación de los resultados también se destacó la posición de liderazgo internacional que mantiene España en este ámbito. El país acumula ya 34 años consecutivos encabezando la clasificación mundial de donantes por millón de habitantes.
Los datos más recientes reflejan que en 2025 se realizaron 6.334 trasplantes en territorio español, una cifra muy cercana al récord histórico alcanzado en 2024, cuando se efectuaron 6.464 intervenciones de este tipo. Asimismo, la última década ha estado marcada por un crecimiento superior al 50 % en el número de donaciones registradas.
Falta información sobre el sistema de donación de órganos
A pesar del elevado grado de aceptación social de la donación de órganos, el estudio detecta importantes carencias informativas entre la población. De hecho, el 68 % de los participantes reconoce sentirse poco o nada informado acerca del funcionamiento del sistema de donación y trasplantes en España.
Este desconocimiento podría influir en la toma de decisiones y en la capacidad de las familias para actuar con seguridad cuando deben enfrentarse a una situación relacionada con la donación de órganos de un ser querido fallecido.
Uno de los aspectos más relevantes que pone de manifiesto el informe es la importancia de hablar sobre la donación dentro del ámbito familiar. Los investigadores concluyen que esta conversación puede resultar determinante para que una donación llegue finalmente a realizarse.
Las cifras son especialmente significativas. Cuando los familiares conocen que la persona fallecida quería donar sus órganos, el 90,1 % autoriza el procedimiento. En cambio, si desconocen cuál era su voluntad, el porcentaje de autorización desciende hasta el 54,9 %.
Incluso en los casos en los que la familia sabe que la persona no deseaba donar, un 14,5 % termina autorizando igualmente la extracción de órganos. Estos datos reflejan que comunicar claramente la propia decisión puede casi duplicar las probabilidades de que la donación se materialice.
A pesar de ello, solo el 48 % de los encuestados afirma que sus familiares conocen con certeza cuál es su postura respecto a la donación de órganos.
Diferencias entre la intención y los hechos
La investigación también detecta una importante distancia entre las buenas intenciones y las acciones concretas. Aunque cerca de siete de cada diez ciudadanos aseguran que estarían dispuestos a dejar registrada oficialmente su voluntad de donar órganos, muy pocos han dado realmente ese paso.
Únicamente el 7,2 % ha formalizado su decisión mediante el Registro de Últimas Voluntades, mientras que un 12,6 % dispone de una tarjeta simbólica de donante.
Los expertos consideran que esta diferencia puede deberse a diversos factores, entre ellos la falta de información, determinadas barreras administrativas o simplemente la tendencia a aplazar una decisión que muchas personas no consideran urgente.
Ante esta situación, la Fundación Mutua Madrileña y la ONT han lanzado un llamamiento a la ciudadanía para que converse sobre este tema con sus familiares. La iniciativa se desarrolla bajo el lema #DiloEnCasa, con el objetivo de favorecer que cada persona exprese claramente cuál es su voluntad en relación con la donación de órganos.
El director general de la Fundación Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin, destacó que la comunicación familiar constituye una herramienta fundamental para transformar la actitud favorable de la sociedad en más oportunidades de vida para los pacientes que esperan un trasplante.
El altruismo, principal motivo para donar
Las razones que impulsan a la población a mostrarse favorable a la donación están cada vez más relacionadas con valores solidarios y altruistas. El 81 % de los ciudadanos señala que salvar vidas influye de manera decisiva en su decisión, mientras que el 74,8 % destaca la posibilidad de mejorar la calidad de vida de otras personas. Además, el 68 % considera que la solidaridad es una motivación importante.
No obstante, todavía existe un 15,8 % de personas que no tiene una posición claramente definida. Entre quienes se muestran indecisos, alrededor de un tercio estaría dispuesto a donar únicamente bajo determinadas condiciones, como beneficiar a familiares cercanos, conocer específicamente el destino de los órganos, haber vivido una experiencia relacionada con un trasplante o que la donación de órganos sirviera para salvar la vida de un menor.
Añadir nuevo comentario