España cerró 2023 con buenas cifras respecto a la inflación, situándose por debajo de la media de los países de la OCDE. Sin embargo, la situación general sigue siendo complicada.
La reciente escalada de violencia en Oriente Medio ha ejercido presión sobre la economía española, que se proyecta crecer solo alrededor del 1 % en 2024. Los precios del petróleo han generado preocupaciones.