Hace pocos días, el gobierno griego, rescató a 92 refugiados que caminaban desnudos por la frontera entre Grecia y Turquía. Las acusaciones mutuas por la situación han levantado ampollas.
Acnur y la OIM están muy preocupados por la continua ausencia de una capacidad de búsqueda y rescate específica dirigida por la UE en el Mediterráneo central.
Grecia se ha convertido en todo un ejemplo de gestión de la crisis del COVID-19. Llevaban confinados desde febrero, prohibieron eventos masivos y cerraron escuelas y universidades con apenas un centenar de fallecidos.