Un complejo estudio revela que los no vacunados de la gripe tienen un 20 % más de posibilidades de enfermar gravemente. También son más propensos a desarrollar sepsis, a sufrir un accidente cerebrovascular y una trombosis venosa profunda.
Hasta el momento, parece no existir una cifra única y consensuada respecto a la letalidad de la enfermedad, es decir, cuántas de las personas infectadas mueren.