A partir de los 45 años, la fertilidad masculina puede disminuir. La cantidad y movilidad de los espermatozoides pueden reducirse, lo que puede dificultar el embarazo.
Los hombres todavía arrastran una serie de comportamientos tradicionales dentro de los que están la invulnerabilidad y la fortaleza con la que se tienen que mostrar con lo demás.
Ser padre transforma profundamente al hombre. La ciencia confirma que el cerebro del hombre cambia al asumir la paternidad, volviéndose más empático, cariñoso y atento.