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El panorama cinematográfico recibe una propuesta fresca que rompe moldes en la representación de la discapacidad estrenada el 12 de junio. Nacida en Cáceres y criada en Badajoz desde que tenía apenas un año, la realizadora Beatriz de Silva acaba de dar el salto al largometraje con 'Todos los colores', una comedia adolescente irreverente, gamberra y con un profundo fondo social que ya puede verse en algunos cines de España. Sin embargo, en una decisión controvertida para el sector cultural extremeño, de momento la cinta no llegará a las salas de Badajoz, donde Conquistadores y Yelmo han optado por programar otros títulos comerciales alternativos durante su primer fin de semana de estreno habitual.
Una historia adolescente con una perspectiva diferente
La película, producida por Atresmedia, está protagonizada por Mafalda Carbonell, Silvia Abril y la campeona paralímpica Eva Moral. Es la ópera prima de la joven directora, destacada en cortometrajes exitosos como 'Tula' y 'Lyuba'. Carbonell interpreta con frescura a Belén, una joven de fuerte personalidad que afronta un futuro incierto en su último año de instituto. A través de ella, nos adentramos en el torbellino de los 17 años: los cambios, miedos, la amistad verdadera, el despertar afectivo, la búsqueda de identidad y la necesidad de hallar un camino propio.
La inclusión natural como eje central de 'Todos los colores'
En ese proceso vital, Belén descubre el atletismo en silla de ruedas, una experiencia transformadora que alterará positivamente su relación con el cuerpo, sus límites y su forma de mirar el mundo entero. Como medio especializado en discapacidad, celebramos este enfoque integrador y libre de condescendencia. "Es una historia de adolescentes, la mítica que todos conocemos, pero contada desde una perspectiva un poquito diferente", explica Beatriz de Silva, aportando una visión constructiva alejada de los tópicos habituales.
La cineasta subraya que no quería hacer una obra panfletaria, sino mostrar la realidad social con naturalidad y humor cotidiano. "El hecho de que una película con una protagonista en silla de ruedas no vaya de la silla de ruedas es el principal valor", señala. Para De Silva, la inclusión más potente es aquella en la que la discapacidad no se convierte en el tema principal, sino en una cualidad más del personaje, permitiendo que la obra 'Todos los colores' brille con luz propia.
Junto a Carbonell, el reparto cuenta con Silvia Abril, como carismática madre de Belén, y con Eva Moral, campeona paralímpica, en el papel de Laura, una gran atleta que ejercerá como entrenadora y mentora. "Laura le descubre el atletismo y la anima a perder el miedo a explorarse a sí misma", apunta la directora. El elenco se completa con Claudia Mora, Amalia Martos, Carlota Jiménez, Iván Luengo, Israel Arpa, Javier Tolosa y Edu Rejón, más la colaboración especial de Leonor Lavado. Aunque la historia conecta con Badajoz, el rodaje se realizó en Madrid por razones de producción técnica y disponibilidad del reparto.
El origen del guion y la alianza con el tejido asociativo
La directora comenzó a escribir el guion a partir de una experiencia cercana. Durante su infancia y adolescencia tuvo amigas con discapacidad, una realidad social que apenas encontraba representada en el cine. "Al ver que no se hacen películas donde son protagonistas, me chocaba un poco y dije: a lo mejor puedo escribir algo para reflejar una realidad que yo he vivido", recuerda. Para documentarse, contactó en Badajoz con Jesús Gumiel, presidente de Cocemfe, que le facilitó el encuentro con jóvenes extremeñas con discapacidad. Aquellas conversaciones fueron fundamentales para dotar de una verdad incontestable al guion definitivo de 'Todos los colores', conectando el arte con las demandas de nuestro colectivo.
La cineasta presentó la película en un pase especial en los Cines Conquistadores para amigos íntimos, familiares y personas que participaron en el proceso de documentación social. Para ella, regresar a Badajoz con esta historia ha tenido un valor emocional muy personal. "Ha sido como reencontrarme con esa yo adolescente que tuvo que dejar Badajoz, cuando estudiaba en el conocido colegio Puertapalma", reconoce. Sin embargo, nos enfrentamos a una paradoja preocupante: aunque la producción de 'Todos los colores' ya se ha estrenado en alrededor de 50 cines comerciales de España, por ahora Extremadura ha preferido apostar por otras películas, privando al público local de disfrutar de esta obra inclusiva.
El poder del público y el salto definitivo al streaming
Aunque 'Todos los colores' ya se ha estrenado con éxito en más de 50 cines de toda España, por el momento la cinta no podrá verse en ninguna sala de Badajoz. "Es una pena que en Extremadura los cines hayan preferido optar por otras películas", afirma De Silva. No obstante, anima al público a pedirla directamente en sus salas: "Los cines proyectan las películas que creen que la gente va a ir a ver. Si ven que hay interés, a lo mejor la proyectan". La película sí puede verse en Andalucía, Madrid, Barcelona, Murcia, La Coruña o Bilbao, y su permanencia dependerá de la respuesta del público.
Beatriz de Silva, de 28 años, se muestra satisfecha con la acogida de su largometraje: "Estoy muy contenta. La gente se está riendo mucho y la película cumple una función social sin ser un panfleto". Aunque está recomendada para mayores de 16 años por su tono gamberro y lenguaje directo, también funciona entre adultos porque conectan con el adolescente que fueron. Para quienes no puedan verla en salas debido a problemas de exhibición, la directora avanza que 'Todos los colores' llegará a Netflix a partir de octubre.
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