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Con la llegada del verano, las ciudades y pueblos se llenan de vida no solo por el aumento de actividad humana, sino también por la intensa época de cría de numerosas especies de aves urbanas. En este contexto, la organización SEO/BirdLife ha decidido retomar su campaña “No lo cojas”, una iniciativa que busca concienciar a la ciudadanía sobre cómo actuar ante la presencia de polluelos que aparecen en el suelo y que, a simple vista, pueden parecer abandonados o en peligro.
La ONG recuerda que, aunque la reacción instintiva de muchas personas sea ayudar recogiendo al animal, en la mayoría de los casos esta intervención resulta innecesaria e incluso perjudicial para su supervivencia.
Polluelos en el suelo: una fase natural
Durante estas fechas, miles de aves como gorriones, golondrinas, aviones, mirlos o vencejos crían en entornos urbanos. Es habitual que algunos de sus polluelos aparezcan en el suelo, en parques, jardines o incluso en plena calle. Sin embargo, este hecho no implica necesariamente que hayan sido abandonados.
Según explica SEO/BirdLife, muchas especies abandonan el nido antes de dominar completamente el vuelo. Se trata de una etapa normal en su desarrollo, en la que los jóvenes permanecen en el suelo o en ramas bajas mientras sus progenitores continúan alimentándolos y vigilándolos de cerca.
Este periodo es crucial para que las crías adquieran independencia. Retirarlas de su entorno natural interrumpe este aprendizaje y reduce significativamente sus posibilidades de sobrevivir en libertad.
La recomendación general de la organización es clara: no intervenir salvo que el ave se encuentre en peligro inminente. Situaciones como la proximidad de tráfico, la presencia de depredadores o el riesgo evidente de captura justificarían una actuación.
En ausencia de estos riesgos, lo más adecuado es dejar a los polluelos en el lugar donde se encuentra. Sus padres probablemente están cerca y seguirán encargándose de su cuidado.
SEO/BirdLife insiste en que la mayoría de estos animales no están huérfanos, ni enfermos, ni desatendidos, sino atravesando una fase completamente normal de su crecimiento.
Casos en los que sí es necesario actuar
No obstante, existen excepciones en las que la intervención humana sí resulta necesaria. Se trata de crías que han caído del nido antes de tiempo, generalmente por accidente. Estas se pueden identificar fácilmente: tienen pocas plumas, no son capaces de realizar pequeños vuelos ni saltos, se muestran torpes y reclaman constantemente alimento.
Además, hay un caso particular que requiere atención especial: los vencejos. Cualquier cría de esta especie que se encuentre en el suelo necesita ayuda, independientemente de su estado de desarrollo, ya que los adultos no pueden posarse en el suelo para alimentarlas.
Cuando se confirma que los polluelos necesitan ayuda, la mejor opción es acudir a un centro de recuperación de fauna silvestre. Estos espacios cuentan con personal especializado y los recursos necesarios para garantizar el cuidado adecuado del animal.
Criar los polluelos de forma doméstica no es recomendable. Requiere una alimentación específica y frecuente, además de conocimientos técnicos para evitar problemas de desarrollo. También es fundamental impedir que el animal asocie a los humanos con alimento o cuidado parental, ya que esto dificultaría su posterior reintegración en la naturaleza.
En caso de no disponer de un centro cercano, también se puede contactar con agentes medioambientales de la comarca o con la policía municipal, quienes podrán orientar sobre los pasos a seguir.
Una cuestión de concienciación
La campaña “No lo cojas” para con los polluelos de aves urbanas busca, en definitiva, fomentar una convivencia más respetuosa con la fauna urbana. Comprender el comportamiento natural de las aves permite evitar intervenciones innecesarias que, aunque bienintencionadas, pueden resultar perjudiciales.
Respetar estos procesos naturales es clave para la conservación de las especies y para garantizar que las nuevas generaciones de aves puedan desarrollarse con normalidad en nuestros entornos.
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