Un estudio realizado en 319 hogares y basado en más de 8.500 duchas revela que las rutinas personales pueden influir más en el consumo de agua que el tamaño del hogar.
Las duchas inteligentes ya se están probando en algunas playas españolas como una herramienta para controlar el consumo de agua y fomentar un uso más sostenible.
La dureza del agua potable depende de los minerales disueltos, principalmente calcio y magnesio, que influyen en su sabor, aspecto y comportamiento en el hogar
Los modelos climáticos de alta resolución han mejorado la simulación de grandes tormentas, pero aún presentan dificultades para calcular con precisión la cantidad y extensión de las precipitaciones extremas.