Uno de cada cinco peces proviene de la pesca ilegal: alerta global sobre el impacto en los océanos

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Un alto porcentaje del pescado proviene de la pesca ilegal

Lectura fácil

Uno de cada cinco peces que llegan a los mercados y finalmente a los platos de los consumidores en todo el mundo tendría su origen en actividades de pesca ilegal o irregular. Así lo advierten organismos internacionales como las Naciones Unidas, que subrayan una realidad incómoda: muchas personas consumen pescado sin saber que podrían estar contribuyendo, de forma involuntaria, a prácticas insostenibles e incluso delictivas que deterioran los ecosistemas marinos y comprometen el futuro del planeta.

Con motivo del Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada, celebrado cada 3 de julio, la ONU vuelve a poner el foco en una problemática global que afecta tanto a la salud de los océanos como a la seguridad alimentaria mundial.

Una actividad extendida en mares abiertos y zonas costeras

La pesca irregular, no declarada y no reglamentada, conocida habitualmente como pesca INDNR, no se limita a un único tipo de práctica. Se trata de un conjunto amplio de actividades que pueden producirse tanto en aguas internacionales como dentro de jurisdicciones nacionales, lo que complica su control y persecución.

Según las Naciones Unidas, este tipo de pesca se ha convertido en una de las principales amenazas para los océanos. No solo pone en riesgo la sostenibilidad de las poblaciones de peces, sino que también impacta directamente en los medios de vida de los pescadores legales, en las comunidades costeras que dependen del mar y en la salud de los ecosistemas acuáticos. A ello se suma el impacto directo sobre los consumidores, que pueden acabar adquiriendo productos sin trazabilidad ni garantías de sostenibilidad.

En un contexto global marcado por el aumento de la población y la persistencia del hambre en muchas regiones, el pescado se ha consolidado como un alimento clave para la seguridad alimentaria. Su papel en la dieta de millones de personas lo convierte en un recurso esencial, pero también en uno de los más presionados.

Sin embargo, este equilibrio se ve amenazado por la sobreexplotación de los recursos marinos. De acuerdo con un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), más de un tercio de las poblaciones de peces del mundo están siendo explotadas por encima de niveles sostenibles. Este dato refleja una presión creciente sobre los ecosistemas marinos, agravada por la pesca ilegal y la falta de control efectivo en determinadas zonas.

La pesca INDNR, además, se estima en millones de toneladas de capturas anuales, lo que supone una pérdida significativa tanto para la economía legal como para la conservación de los océanos.

Dentro del marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional ha fijado objetivos claros para revertir esta situación. En concreto, la meta 14.4 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 establece la necesidad de regular de forma eficaz la explotación pesquera, poner fin a la sobrepesca, a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, así como a las prácticas destructivas.

Aunque el objetivo inicial marcaba el año 2020 como referencia para avanzar en estas medidas, los expertos señalan que los desafíos siguen siendo considerables y que la implementación efectiva de controles continúa siendo desigual entre regiones.

El origen del Día Internacional contra la pesca ilegal

La creación de una jornada internacional dedicada a esta problemática no fue inmediata. En 2015, la Comisión General de Pesca del Mediterráneo de la FAO planteó la necesidad de establecer un día específico para visibilizar la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

Tras diversas consultas y negociaciones internacionales, la propuesta fue elevada al Comité de Pesca de la FAO en su 32ª sesión, donde recibió apoyo para declarar el 5 de junio como Día Internacional de la Lucha contra la Pesca INDNR. Esta fecha fue elegida por su coincidencia con la entrada en vigor del Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, considerado el primer tratado internacional jurídicamente vinculante centrado específicamente en combatir este tipo de pesca.

Posteriormente, en diciembre de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas formalizó la celebración de esta jornada a través de una resolución sobre pesca sostenible, consolidando así su reconocimiento a nivel global bajo el paraguas de la Naciones Unidas.

Un problema global con impacto directo en los consumidores

Más allá de los datos y las cifras, el mensaje de los organismos internacionales es claro: la pesca ilegal no es un problema lejano ni abstracto. Su impacto llega directamente a los consumidores, que pueden estar adquiriendo productos sin conocer su origen real.

En este contexto, las Naciones Unidas insisten en la importancia de mejorar la trazabilidad, reforzar los sistemas de control y fomentar prácticas de consumo responsables. La lucha contra la pesca ilegal se presenta así no solo como un desafío ambiental, sino también como una cuestión económica, social y ética que afecta a toda la cadena alimentaria global.

Añadir nuevo comentario