Uno de cada cinco jóvenes españoles vive bajo el umbral de la pobreza

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Un joven vulnerable, sentado en unas escaleras

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Un total estimado de uno de cada cinco jóvenes en España —lo que equivale exactamente al 20,9 % de este amplio grupo poblacional— vive actualmente por debajo del umbral de la pobreza, mientras que el 27 % de las personas con edades comprendidas entre los 16 y los 29 años, superando la abultada cifra de dos millones de ciudadanos, se encuentra en riesgo severo de exclusión social o marginación. Estos datos preocupantes forman parte de las conclusiones principales recogidas en el XVI Informe ‘El Estado de la Pobreza’, un exhaustivo estudio elaborado minuciosamente por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), entidad que ha advertido con firmeza de que la vulnerabilidad social juvenil continúa exigiendo actuaciones públicas urgentes e inmediatas por parte de las administraciones en todo el territorio nacional.

La red social ha lanzado esta contundente exigencia institucional con motivo de la celebración anual este miércoles 12 de agosto del Día Internacional de la Juventud, una relevante jornada global orientada a poner en valor el papel indispensable de las personas jóvenes como agentes esenciales e insustituibles de transformación comunitaria, visibilizar sus aportes diarios a la sociedad y debatir en profundidad sobre los principales retos a los que se enfrentan globalmente. Entre los desafíos más apremiantes y urgentes señalados de forma prioritaria por la plataforma destacan la precariedad recurrente en el empleo, las enormes dificultades para acceder a una vivienda digna, la encrucijada de la crisis climática y la persistente desigualdad económica que lastra sus proyectos vitales de futuro a largo plazo.

En este marco reivindicativo de acción social, la red EAPN-ES defiende con absoluta contundencia que la pobreza juvenil no puede entenderse ni analizarse bajo ningún concepto como una situación coyuntural, un hecho aislado o una mera etapa inevitable e inofensiva de transición hacia la vida adulta. Por el contrario, la organización enfatiza que esta realidad constituye la consecuencia directa y acumulativa de desigualdades estructurales que comienzan mucho antes de la juventud y que se van intensificando de forma progresiva a lo largo de todo el ciclo vital de los individuos.

Barreras estructurales en el mercado de la vivienda y falta de emancipación

“Crecer en hogares con bajos ingresos económicos, sufrir inseguridad residencial o precariedad habitacional de forma continuada o tener un acceso desigual a la educación de calidad, a los cuidados familiares o a los sistemas públicos de protección social condiciona gravemente las oportunidades futuras de desarrollo personal y perpetúa el ciclo de la exclusión social de generación en generación”, subrayaron categóricamente los portavoces de la red. Según los análisis cuantitativos recogidos en el documento, uno de los obstáculos más insuperables para la juventud actual sigue siendo la imposibilidad material de acceder a un hogar estable y asequible.

Los datos oficiales revelan la extrema gravedad actual del escenario habitacional: en el año 2025, tan solo el 14,6 % de la población joven española había logrado emanciparse, lo que representa prácticamente la mitad de la tasa de independencia registrada en el año 2008. Además, entre aquellas personas que consiguen independizarse con grandes dificultades, la precariedad financiera no desaparece en absoluto. Para quienes viven en situación de vulnerabilidad, el esfuerzo económico necesario para abonar el alquiler o la hipoteca absorbe un desorbitado 48,5 % de sus ingresos mensuales totales, convirtiendo la emancipación en un objetivo completamente inalcanzable para la inmensa mayoría de los jóvenes en España.

El empleo precario ya no garantiza la salida de la pobreza entre la juventud

La plataforma social alerta de que disponer de un puesto de trabajo en el mercado laboral actual ya no constituye una garantía suficiente para escapar del riesgo de exclusión o lograr la estabilidad económica deseada. A la elevada precariedad laboral, a la temporalidad y a la parcialidad involuntaria se le suma una tasa de desempleo juvenil desproporcionadamente alta: el colectivo registra un paro del 18,6 %, una cifra alarmante que supera ampliamente el 10,5 % contabilizado para el conjunto total de la población activa en el Estado español.

Por todas estas razones, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Juventud, EAPN-ES reitera la necesidad urgente de diseñar e implementar políticas públicas transversales que aborden de forma integral los determinantes sociales del empleo y la vivienda. Asimismo, la red insiste en que las personas jóvenes deben participar de manera activa y directa en la elaboración de las decisiones estratégicas gubernamentales que afectan a sus vidas, garantizando que el combate contra la pobreza sitúe sus necesidades reales y aspiraciones en el centro absoluto de la agenda política del país.

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