La Sociedad Española de Neurología (SEN) señala que el 90 % de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención de los factores de riesgo y un estilo de vida saludable.
La EMA ha remarcado que “no hay riesgo general” del desarrollo de problemas de coagulación sanguínea en la población a la que se administre esta vacuna.