La Unión Europea alerta de un cambio demográfico profundo marcado por el envejecimiento y la baja natalidad, con impacto en la economía y el Estado del bienestar.
La exposición al humo, la contaminación y el estrés provocados por los incendios forestales durante el embarazo puede aumentar el riesgo de que los bebés nazcan con bajo peso o de forma prematura.