Las terapias digitales han venido para quedarse en el sistema sanitario

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Mar Gomis, responsable de Impulso Digital en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

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La incorporación de terapias digitales y herramientas basadas en inteligencia artificial está transformando el sistema sanitario, aunque su integración plena todavía depende de demostrar su eficacia. Así lo explica Mar Gomis, responsable de Impulso Digital en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, para Somos Pacientes, que subraya que estas soluciones “han venido para hacer más eficiente el sistema sanitario y dar una mejor asistencia”.

Para Gomis, el papel de la tecnología debe entenderse dentro de un marco más amplio. “Hay que tener en cuenta que es una herramienta, para mejorar procesos, para mejorar la asistencia y para mejorar la satisfacción de las personas”, afirma.

Desde su punto de vista, uno de los principales retos es adaptar los procesos sanitarios para incorporar estas herramientas de forma coherente. “Tenemos que ver cómo tenemos hechos los procesos del sistema sanitario y cómo los tenemos que optimizar”.

La medicina ya no solo se prescribe en miligramos, sino también en líneas de código. La entrevista publicada por Somos Pacientes confirma una realidad que ha transformado las consultas: las Terapias Digitales (DTx) han dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en una pieza estructural del sistema sanitario.

Hemos pasado de las "apps de bienestar" que contaban pasos o nos recordaban beber agua, a software clínicamente validado capaz de tratar patologías como la diabetes, el insomnio crónico o la depresión.

Terapias digitales: no son "apps", son un tratamiento

Una de las grandes barreras que hemos derribado en este 2026 es la confusión terminológica. Las terapias digitales no son simples aplicaciones de salud; son intervenciones médicas que requieren rigor científico, ensayos clínicos y aprobación por agencias reguladoras (como la EMA o la FDA).

La transparencia es su mayor activo: cada interacción del paciente genera datos que permiten ajustar el tratamiento de forma dinámica. Apostemos por una terapia que se adapta a tu progreso diario mucho mejor que una que espera a tu próxima cita trimestral para ser evaluada.

Medicina Tradicional vs. Terapias Digitales

CaracterísticaFármacos ConvencionalesTerapias Digitales (DTx)
MecanismoQuímico / BiológicoAlgorítmico / Conductual
ValidaciónEnsayos Clínicos Fase I-IIIEnsayos Clínicos y Evidencia Real
Efectos SecundariosSistémicos (físicos)Mínimos (fatiga digital)
SeguimientoPeriódico (en consulta)Continuo (en tiempo real)
PersonalizaciónPor dosis/pesoDinámica por comportamiento

El reto de la "receta digital"

Desde una perspectiva analítica, la implantación de las terapias digitales supone un ahorro masivo para el sistema sanitario. Consideramos que la verdadera transparencia institucional reside en cómo se financian estos tratamientos. España ha empezado a seguir el modelo de países como Alemania, donde el sistema público reembolsa estas aplicaciones siempre que demuestren resultados positivos en el paciente.

Sin embargo, el éxito de las terapias digitales depende de dos factores críticos:

  1. La brecha digital: No podemos permitir que la tecnología cree pacientes de primera y de segunda. La usabilidad debe ser universal.
  2. La soberanía de los datos: El paciente debe ser el dueño absoluto de la información que genera su tratamiento, garantizando que esta no sea utilizada con fines comerciales.

Sabe mucho mejor la tecnología cuando se siente como una aliada y no como una vigilancia constante. La apuesta por las terapias digitales es la apuesta por una medicina más humana, porque permite liberar tiempo de los profesionales para los casos más complejos, mientras el software acompaña al paciente en su día a día.

Un sistema híbrido y eficiente

En definitiva, la entrevista en Somos Pacientes nos recuerda que el futuro de la salud es híbrido. La pregunta ya no es si las terapias digitales funcionan, sino cómo integrarlas de forma más fluida en la rutina de médicos y pacientes.

La transparencia, la evidencia y la empatía digital son los pilares de este nuevo sistema sanitario que ha venido para quedarse y, sobre todo, para mejorar la vida de millones de personas.

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