En España las temperaturas aumentan cada año y el verano se vuelve más difícil en las ciudades. El calor extremo ha dejado de ser un fenómeno puntual para convertirse en un problema de salud pública que afecta especialmente a las personas más vulnerables.
El Mediterráneo, símbolo de estabilidad y turismo, sufre una grave transformación por el cambio climático y la acción humana. El aumento del nivel del mar, los temporales y la pérdida de sedimentos están provocando una fuerte erosión costera que reduce playas y debilita el litoral.
Un estudio internacional revela que el nivel del mar aumenta de forma acelerada en las zonas costeras más pobladas, agravado por la subsidencia, es decir, el hundimiento del terreno.
El Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, podría verse afectado por el aumento de las temperaturas y la humedad debido al cambio climático.
El calor extremo de finales de mayo ya ha causado 36 muertes en España en apenas semana y media. Todas las víctimas se han registrado en el norte peninsular, donde las altas temperaturas son poco habituales y muchas viviendas no están preparadas para este calor.