Los peces y los mamíferos marinos tienen cuerpos diferentes aunque viven en el agua. Los peces no tienen pelo porque su evolución ocurrió siempre en el medio acuático. En su lugar, desarrollaron escamas y mucosidad para protegerse y moverse mejor.
Un estudio realizado en el lago Vättern (Suecia) ha demostrado que la presencia de cocaína y, especialmente, de su metabolito benzoilecgonina en el agua altera el comportamiento de los salmones del Atlántico.
A pesar de ser uno de los países con mayor tradición pesquera, el 74,5 % de los españoles admite desconocer la procedencia y el método de captura del pescado que consume.
En el medio submarino, los peces se adaptan a condiciones de poca luz y visibilidad cambiante. Utilizan la vista, que en muchas especies incluye la capacidad de distinguir colores y captar poca luz, especialmente en aguas profundas.