La falta de inversión en gestión del agua pone en jaque las ciudades

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21/03/2025 - 07:44
La gestión del agua y la falta de inversión

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Un reciente informe de CDP y el Global Covenant of Mayors for Climate & Energy (GCoM) revela que las ciudades del mundo han identificado 272 proyectos de gestión del agua que requieren una inversión total de 28.000 millones de dólares en 2024. Estos datos forman parte del Global Snapshot 2024, un análisis que documenta un total de 2.508 proyectos climáticos en 611 ciudades de 75 países, con una necesidad de financiamiento global que asciende a 86.000 millones de dólares.

La gestión del agua, un sector prioritario

Entre los sectores que requieren mayores inversiones, la gestión del agua se posiciona como la principal prioridad, superando al transporte, que demanda 19.000 millones de dólares, y a la eficiencia energética en edificios, con 12.000 millones de dólares.

Este enfoque en la gestión del agua responde a la creciente preocupación por los impactos del cambio climático en los sistemas hídricos urbanos. Las sequías, el aumento del nivel del mar y las inundaciones extremas amenazan la seguridad hídrica de millones de personas, lo que hace indispensable fortalecer las infraestructuras para garantizar un acceso seguro y sostenible al agua potable.

A pesar de que la inversión requerida ha aumentado un 23 % respecto al año anterior, los recursos disponibles siguen siendo insuficientes. Según CDP, el flujo de financiamiento para la acción climática en ciudades ha crecido significativamente entre 2017 y 2022, pero aún está lejos de los 4,5 billones de dólares anuales que se necesitan hasta 2030 para abordar eficazmente la mitigación y adaptación al cambio climático en entornos urbanos.

Desigualdad en la financiación y la urgencia de cerrar la brecha

El informe también pone en evidencia una gran disparidad en la distribución de los recursos. Se estima que el 86 % de los proyectos urbanos identificados en 2024 están activamente buscando financiamiento, y el 40 % de estos se encuentran en economías emergentes y en desarrollo. Sin embargo, solo el 27 % de los fondos requeridos se destina a estas regiones, lo que refleja una marcada desigualdad en el acceso a recursos financieros para enfrentar la crisis climática.

Katie Walsh, jefa de Clima y Finanzas para Ciudades, Estados y Regiones de CDP, subraya la importancia de incrementar las inversiones para evitar que los esfuerzos urbanos en la gestión del agua queden estancados: "Las ciudades están en la primera línea de la lucha contra el cambio climático, pero sin un financiamiento adecuado, su capacidad de respuesta será insuficiente. En solo un año, la necesidad de inversión ha crecido un 23 %, lo que evidencia la magnitud del desafío. Sin embargo, la brecha financiera sigue siendo un obstáculo crítico".

Estrategias para movilizar fondos

Para abordar esta brecha en la gestión del agua y garantizar el desarrollo de infraestructuras hídricas resilientes, el informe sugiere tres estrategias fundamentales:

  1. Aumentar la inversión pública: Se requiere movilizar al menos 800.000 millones de dólares anuales hasta 2030 para financiar proyectos climáticos en las ciudades.
  2. Incentivar la participación del sector privado: Es necesario crear un entorno favorable para la inversión privada, estableciendo mecanismos que reduzcan los riesgos asociados al financiamiento climático.
  3. Coordinar estrategias nacionales y locales: Los compromisos climáticos a nivel nacional deben considerar las necesidades específicas de las ciudades para garantizar una respuesta eficaz y alineada con la realidad de cada territorio.

Contar con datos precisos sobre los proyectos urbanos será clave para facilitar estas inversiones. Iniciativas como la Coalition for High Ambition Multilevel Partnerships (CHAMP) pueden desempeñar un papel fundamental al ayudar a los gobiernos nacionales a comprender mejor las prioridades locales y a dirigir los recursos hacia donde más se necesitan.

Un futuro incierto sin acciones concretas

Con el incremento de eventos climáticos extremos, la gestión del agua se ha convertido en un eje central para la resiliencia urbana. Sin una mayor financiación y cooperación internacional, muchas ciudades podrían enfrentar crisis hídricas con consecuencias devastadoras para sus habitantes y economías. La urgencia de invertir en infraestructuras sostenibles no solo es una cuestión de adaptación al cambio climático, sino una necesidad crítica para garantizar el bienestar y la seguridad de las poblaciones en un mundo en constante transformación.

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