Daño Cerebral Estatal pide reforzar la educación vial para prevenir lesiones cerebrales en jóvenes

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Educación vial para evitar lesiones medulares

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Daño Cerebral Estatal ha realizado un llamamiento para reforzar la educación vial entre adolescentes y jóvenes, un colectivo especialmente vulnerable a las distracciones asociadas al uso del teléfono móvil durante sus desplazamientos cotidianos. La entidad recuerda que muchas de las consecuencias derivadas de los siniestros de tráfico no terminan en el momento del accidente, sino que pueden provocar secuelas permanentes, entre ellas lesiones cerebrales de gran impacto en la calidad de vida.

La organización subraya que los traumatismos craneoencefálicos ocasionados por accidentes de tráfico y atropellos continúan siendo una de las principales causas de daño cerebral adquirido (DCA) en niños y adolescentes. Por ello, insiste en la necesidad de situar la prevención en el centro de las políticas de seguridad vial, bajo una idea sencilla pero contundente: evitar un accidente también significa evitar una posible lesión cerebral.

El teléfono móvil, una fuente creciente de riesgo para los peatones

La preocupación de Daño Cerebral Estatal coincide con los datos difundidos por la Dirección General de Tráfico (DGT), que muestran cómo el uso del teléfono móvil se ha convertido en una de las principales causas de distracción entre los peatones. Según estudios presentados por el organismo, uno de cada tres peatones reconoce que no presta toda la atención necesaria al cruzar un paso de peatones y el 86 % admite que el móvil afecta de forma negativa a su capacidad de atención. Además, aproximadamente un tercio de los ciudadanos utiliza el teléfono siempre o con frecuencia mientras camina por la ciudad.

La DGT también ha advertido de que esta práctica se ha normalizado en los desplazamientos urbanos. Las llamadas telefónicas, la lectura de mensajes y la consulta constante de aplicaciones son algunas de las acciones más habituales mientras se camina, pese a los riesgos que conllevan para la seguridad vial.

Adolescencia y movilidad: una etapa especialmente sensible

Daño Cerebral Estatal considera especialmente preocupante la situación de la educación vial entre adolescentes y jóvenes, ya que es durante estas etapas cuando comienzan a desplazarse de manera más autónoma. Muchos utilizan bicicletas, patinetes eléctricos, vehículos de movilidad personal o ciclomotores para acudir a centros educativos, actividades deportivas o espacios de ocio.

La entidad recuerda que, durante la adolescencia, la percepción del riesgo todavía se encuentra en desarrollo, lo que puede favorecer conductas imprudentes o una menor valoración de los peligros asociados a la circulación en entornos urbanos.

A ello se suma la elevada presencia de dispositivos móviles en la vida diaria de los jóvenes, que incrementa la posibilidad de sufrir distracciones mientras se desplazan.

Cómo afectan las distracciones al funcionamiento del cerebro

Los especialistas en educación vial explican que el cerebro humano no está preparado para realizar varias tareas complejas simultáneamente con la misma eficacia. Cuando una persona utiliza el teléfono móvil mientras camina o cruza una calle, parte de sus recursos cognitivos se desvían hacia la conversación, la lectura o la escritura de mensajes.

Como consecuencia, disminuye la atención al entorno, se reduce el campo visual efectivo y aumenta el tiempo necesario para reaccionar ante cualquier imprevisto. Esta pérdida de concentración puede resultar determinante en situaciones que requieren respuestas rápidas, como la aparición repentina de un vehículo o un cambio en las condiciones del tráfico.

Las distracciones, además, no son únicamente visuales. Daño Cerebral Estatal recuerda que también existen distracciones cognitivas y auditivas. Pensar en una respuesta a un mensaje, mantener una conversación telefónica o utilizar auriculares para escuchar música o pódcast puede reducir la percepción de los sonidos y señales del entorno, dificultando la detección de situaciones de peligro.

Diversos estudios y campañas de sensibilización impulsadas por la DGT alertan de que el uso del teléfono móvil mientras se camina puede incrementar entre un 30 % y un 40 % el riesgo de sufrir un atropello, especialmente cuando se combina con el uso de auriculares.

La preocupación por este fenómeno ha llevado a las autoridades a desarrollar campañas específicas de educación vial para concienciar a la población sobre los peligros del llamado “peatón digital”, una figura cada vez más frecuente en las ciudades españolas. En paralelo, la DGT mantiene que la seguridad vial es una responsabilidad compartida por conductores, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal y peatones.

Más formación en educación vial para construir una cultura preventiva

Ante esta realidad, Daño Cerebral Estatal reclama reforzar la educación vial desde edades tempranas mediante programas desarrollados en centros educativos, asociaciones de familias y espacios comunitarios. Entre las recomendaciones básicas destacan guardar el teléfono antes de cruzar una calle, retirar los auriculares, observar el tráfico en ambos sentidos y asegurarse de que los conductores han detectado la presencia del peatón.

La organización considera que la educación y la concienciación son herramientas fundamentales para reducir los siniestros y minimizar las consecuencias asociadas a ellos. Asimismo, pide la implicación de administraciones públicas, docentes, familias y entidades sociales para fomentar hábitos de movilidad más seguros.

El objetivo final, señalan desde la entidad, es avanzar hacia una auténtica cultura de prevención que contribuya a disminuir los accidentes de tráfico y los atropellos, evitando también con educación vial las lesiones cerebrales que pueden acompañar a estos sucesos y condicionar el futuro de miles de personas.

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