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El dolor lumbar es una de las condiciones más comunes en todo el mundo, afectando a millones de personas cada año. Se estima que entre el 60 % y el 85 % de la población experimentará este tipo de dolor en algún momento de su vida. Esta afección es una de las principales causas de discapacidad laboral y de disminución de la calidad de vida.
Sin embargo, a pesar de su alta prevalencia, los tratamientos disponibles para aliviar el dolor siguen siendo objeto de debate.
Uno de cada diez tratamientos no quirúrgicos y no invasivos apenas es efectivo
Hace unos días, un análisis realizado por la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, reveló que solo alrededor de uno de cada diez tratamientos no quirúrgicos y no invasivos es realmente efectivo.
Los tratamientos no invasivos para el dolor lumbar incluyen una amplia gama de opciones, como la terapia física, los medicamentos antiinflamatorios, las técnicas de manipulación espinal, y tratamientos alternativos como la acupuntura, el yoga y la meditación.
Estos tratamientos suelen considerarse los primeros pasos en el manejo del dolor, antes de recurrir a opciones más invasivas, como la cirugía.
Sin embargo, los resultados del análisis mostraron que, en comparación con el placebo, la mayoría de estos tratamientos no ofrecían beneficios significativos, lo que pone en duda su eficacia.
¿Qué resultados obtuvo el análisis?
El análisis de datos agrupados incluyó 301 ensayos clínicos que evaluaron 56 tratamientos diferentes para el dolor. Estos tratamientos abarcaban opciones farmacológicas, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y los opioides, así como tratamientos no farmacológicos, como el ejercicio, la manipulación espinal y la acupuntura.
Los resultados fueron preocupantes, ya que la mayoría de los tratamientos no mostraron ser más efectivos que el placebo, lo que sugiere que muchos de los enfoques utilizados actualmente no ofrecen el alivio esperado.
En el caso del dolor lumbar agudo, el análisis concluyó que solo los AINE resultaron más efectivos que el placebo. Para el dolor lumbar crónico, los tratamientos que mostraron algo de efectividad incluyeron el ejercicio, la manipulación espinal y ciertos medicamentos como los antidepresivos y los agonistas TRPV1, que afectan los receptores del dolor.
Por otro lado, algunas intervenciones como las inyecciones de esteroides y el paracetamol no demostraron ser eficaces para aliviar el dolor, a pesar de su uso generalizado.
La urgencia de realizar ensayos clínicos para tratar el dolor lumbar
Los investigadores del estudio subrayan la necesidad urgente de realizar ensayos clínicos a gran escala, bien controlados y con placebo, para obtener evidencia más confiable sobre la eficacia de los tratamientos no quirúrgicos y no invasivos. Esto permitiría reducir la incertidumbre y proporcionar recomendaciones más precisas sobre los tratamientos que realmente valen la pena.
El análisis también destacó que una gran parte de los casos de dolor lumbar no tiene una causa identificable, lo que se conoce como dolor lumbar inespecífico. Este tipo de dolor representa entre el 80 % y el 90 % de los casos, lo que complica aún más el tratamiento.
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