El exceso de hierro en el organismo puede derivar en enfermedades graves

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05/04/2025 - 11:00
Café y té

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Aunque gran parte de la población se preocupa por corregir déficits nutricionales, pocas veces se considera el riesgo que supone un exceso de vitaminas y minerales. Una de las afecciones relacionadas con este desequilibrio es la hemocromatosis, un trastorno genético que provoca una absorción excesiva de hierro en el tubo digestivo, lo que puede derivar en patologías graves como cirrosis hepática, diabetes mellitus, cáncer de hígado y trastornos hormonales.

La acumulación silenciosa de hierro que afecta órganos vitales

El exceso de hierro se acumula en órganos vitales como el hígado, el páncreas y el corazón, además de en la piel, las articulaciones y las glándulas endocrinas. La enfermedad suele diagnosticarse entre los 40 y 60 años, siendo más frecuente en hombres que en mujeres.

Los síntomas iniciales incluyen fatiga, dolor articular, molestias abdominales, pérdida de peso sin causa aparente y disminución del apetito sexual, según explica la nutricionista María Valero, del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari Dexeus.

La hemocromatosis puede presentarse de manera adquirida o genética. Cuando es hereditaria, se debe a una mutación genética y se conoce como hemocromatosis primaria. Por otro lado, la forma secundaria suele estar asociada con transfusiones de sangre repetidas debido a anemias crónicas, lo que ocasiona hemocromatosis en el organismo, explica Valero.

Tratamiento principal

El tratamiento fundamental para disminuir el exceso de hierro en el cuerpo es la flebotomía, un procedimiento que consiste en la extracción periódica de sangre. La frecuencia de este tratamiento depende de los síntomas del paciente, los niveles de hemoglobina y ferritina en la sangre, así como la cantidad que absorbe a través de la alimentación.

Además de la flebotomía, la nutricionista Valero enfatiza la importancia de abordar adecuadamente las complicaciones derivadas de la acumulación de hierro en el sistema digestivo, tales como la diabetes, la insuficiencia hepática, la artritis y la insuficiencia cardíaca.

La importancia de la alimentación

Una especialista en endocrinología y nutrición destaca la relevancia de una dieta adecuada para controlar la hemocromatosis. Se recomienda evitar el consumo de alcohol, especialmente en pacientes con daño hepático. Además, no es aconsejable ingerir suplementos vitamínicos o pastillas que contengan este elemento, ni utilizar utensilios de cocina fabricados con este material.

Las personas con hemocromatosis deben eliminar de su alimentación los productos procesados y enriquecidos, como cereales de desayuno y barritas energéticas. También se aconseja limitar la ingesta de carnes rojas, de caza y vísceras, así como embutidos grasos como la morcilla, el foie gras o la butifarra negra. Asimismo, es recomendable evitar el consumo de mariscos como berberechos, mejillones y almejas.

Además de reducir ciertos alimentos ricos en hierro, es importante prestar atención a su combinación con productos que contengan vitamina C, ya que esta favorece la absorción del hierro de origen vegetal. Entre estos alimentos se encuentran los cítricos, las fresas y el kiwi, según señala la especialista en nutrición.

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