Después del aumento de los precios de producción y los pocos beneficios obtenidos del sector primario, el Gobierno ha comenzado a distribuir las ayudas económicas a los ganaderos de leche, quienes por fin ven luz al final del túnel.
Si la calidad del agua fuera mucho mejor, el rendimiento del ganado también lo sería. Es una forma de aumentar financieramente y a largo plazo las explotaciones.