La proliferación de ratas e insectos en los campamentos de desplazados de Gaza está agravando la crisis humanitaria y sanitaria que viven miles de familias.
El Museo Thyssen-Bornemisza acoge la exposición “donde la vida resiste”, con fotografías de un fotógrafo de la UNRWA que muestran la vida cotidiana de personas en Gaza en medio de la violencia y la crisis humanitaria.
Varias organizaciones sanitarias reclamaron un alto el fuego supervisado por la ONU en Gaza, Cisjordania y Líbano, además de la entrada urgente de ayuda humanitaria.
Tras dos años de conflicto, Gaza está devastada. Se requieren 71.400 millones para reconstrucción, mientras millones sufren desplazamiento, colapso económico y crisis humanitaria que exige ayuda internacional urgente y alto el fuego.
La Franja de Gaza ha quedado dividida por la llamada Yellow Line, una frontera creada tras el acuerdo de paz que ocupa más de la mitad del territorio y limita el acceso a edificios, tierras y recursos.