El Estatut de Cataluña cumple 20 años desde su aprobación en 2006, cuando se planteó como una forma de redefinir la relación entre Cataluña y el Estado.
Se cumplen seis meses desde la ruptura de Junts per Catalunya con el Gobierno. Aunque anunció un bloqueo parlamentario tras el fin de relaciones, su comportamiento en el Congreso ha sido más flexible de lo previsto.