La leche sin lactosa es opción perfecta para intolerantes, pero no es más saludable. Si no tienes ningún problema digestivo, deberías tomar leche normal.
En los últimos 10 años, ha habido progresos en la lactancia materna exclusiva, alcanzando el 48 % a nivel global. Para llegar al objetivo del 70 % para 2030, es crucial apoyar a las madres trabajadoras con políticas favorables.