Lectura fácil
Portugal ha autorizado la construcción de su primera macrogranja de peces en alta mar, un proyecto pionero que se desarrollará frente a la costa del Algarve y que prevé producir hasta 8.000 toneladas anuales de dorada y lubina. La iniciativa, impulsada por la empresa Mariculture Systems, combina tecnología avanzada, sistemas de monitorización digital y soluciones diseñadas para mejorar la sostenibilidad y la eficiencia de la acuicultura offshore.
Portugal impulsa una macrogranja de peces en alta mar
Portugal ha dado un paso importante en el desarrollo de la acuicultura marina con la autorización de una innovadora instalación de producción de pescado en aguas abiertas del Atlántico.
El proyecto se ubicará a unas 7,5 millas náuticas al sur de la desembocadura del río Guadiana, en una zona situada frente a la costa del Algarve y muy próxima a la frontera marítima con España.
La iniciativa, promovida por la empresa israelí Mariculture Systems a través de su filial portuguesa, representa la primera experiencia de este tipo en aguas lusas. La compañía ha recibido la autorización oficial para poner en marcha una macrogranja de peces destinada a la producción de especies de alto valor comercial como la dorada y la lubina.
Producción a gran escala en mar abierto
La futura macrogranja de peces se instalará en una zona con profundidades que oscilan entre los 65 y los 85 metros. Una vez alcance su capacidad máxima, la instalación tendrá potencial para producir hasta 8.000 toneladas de pescado al año, convirtiéndose en una de las explotaciones acuícolas más relevantes de la región.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de expansión empresarial. Tras obtener el correspondiente Título de Actividad Acuícola, la compañía prevé desarrollar hasta diez complejos similares en diferentes puntos de la costa portuguesa.
La construcción de esta primera macrogranja se prolongará durante aproximadamente 18 meses y, si se cumplen los plazos previstos, comenzará a operar de forma comercial en 2028.
Tecnología para mejorar la sostenibilidad
Uno de los aspectos más destacados de la instalación será la incorporación de herramientas tecnológicas avanzadas para optimizar la producción. La explotación contará con sistemas de monitorización digital capaces de supervisar distintos parámetros relacionados con la alimentación y el bienestar de los ejemplares criados.
Además, la macrogranja de peces utilizará cámaras y equipos automatizados para distribuir el alimento de manera más eficiente. Este sistema permitirá reducir desperdicios, mejorar el aprovechamiento de los recursos y minimizar el impacto ambiental sobre el fondo marino.
Otro elemento innovador será la capacidad de sumergir las jaulas de cultivo durante episodios de mal tiempo. Gracias a este diseño, los peces podrán mantenerse en condiciones más estables, favoreciendo su crecimiento y reduciendo el estrés provocado por fenómenos meteorológicos adversos.
Una infraestructura de gran dimensión
La instalación estará organizada en torno a una plataforma central denominada Coralis, que ocupará una superficie cercana a los 2.500 metros cuadrados. Sin embargo, el conjunto de estructuras que formarán la explotación acuícola abarcará entre 16.000 y 17.000 metros cuadrados.
La macrogranja de peces contará además con una amplia área marítima autorizada para sus operaciones, que alcanzará unas 40 hectáreas. Este espacio permitirá desarrollar las actividades productivas con suficiente margen para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los sistemas de cultivo.
Inversión millonaria y creación de empleo
La inversión prevista para el proyecto ronda los 60 millones de euros. La mayor parte de esta cantidad, unos 55 millones, se destinará a la construcción de la plataforma principal en un astillero especializado. El resto financiará embarcaciones de apoyo, equipos logísticos y otros recursos necesarios para el funcionamiento diario.
Cuando entre en servicio, la macrogranja de peces podrá albergar una tripulación fija de siete personas. Además, las instalaciones estarán preparadas para recibir a grupos de investigadores y técnicos, con capacidad para hasta 20 profesionales dedicados a labores científicas y de innovación.
Añadir nuevo comentario