La contaminación interior puede ser más peligrosa que la del exterior, especialmente en invierno. Estufas de gas, chimeneas, velas y humidificadores ultrasónicos liberan partículas tóxicas que afectan la salud respiratoria y cardiovascular.
La oruga procesionaria del pino es un insecto con pelos urticantes que pueden causar irritaciones en la piel, ojos y vías respiratorias de personas y animales. Su presencia es especialmente peligrosa para los perros, que pueden sufrir inflamaciones graves si entran en contacto con ella.
La deforestación en la cuenca del Congo ha provocado la pérdida de millones de hectáreas de bosque, alterando el ecosistema y aumentando los encuentros entre humanos y fauna salvaje.
Millones de viajeros con movilidad reducida enfrentan barreras al viajar, especialmente en transporte y alojamientos. En Europa, varias ciudades están tomando medidas para ser más accesibles, facilitando el turismo inclusivo.