La biodiversidad del planeta está desapareciendo a un ritmo alarmante, y protegerla podría costar entre 688.000 y 921.000 millones de dólares al año. Sin embargo, los gobiernos solo dedican 129.000 millones y financian sectores que dañan la naturaleza.
Los ruidos provocados por los seres humanos, como el tráfico de vehículos, pueden enmascarar el impacto positivo de los paisajes sonoros de la naturaleza en el estrés y la ansiedad de las personas.
A pesar del impacto de estas tragedias, las estadísticas muestran que los accidentes aéreos son poco frecuentes y volar sigue siendo extremadamente seguro.
Los Cantiles, una planta de tratamiento de residuos orgánicos en Madrid, los transforma en compost de alta calidad mediante procesos con IA y energía renovable.
El proyecto ‘Jugar es obligatorio’, impulsado por la Fundación Orange junto a otras entidades, busca garantizar que los niños con discapacidad en España puedan disfrutar de su derecho al juego.