El aumento de la temperatura afecta tanto a los humanos como a la fauna salvaje, obligando a los animales a regular su temperatura corporal para sobrevivir.
La crisis climática está impactando severamente a las grandes ciudades, causando fenómenos meteorológicos extremos que se vuelven más frecuentes y destructivos.
Un equipo de investigación de la Universitat Politècnica de València y el CSIC ha identificado un regulador clave en el reloj biológico de las plantas que controla su respuesta a la falta de luz.