El 60 % de las personas con discapacidad en edad de trabajar no participa en el mercado laboral

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Mercado laboral en las personas con discapacidad

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La incorporación al mercado laboral sigue siendo una asignatura pendiente para buena parte de las personas con discapacidad. Seis de cada diez en edad de trabajar permanecen fuera de la población activa, una situación que apenas ha cambiado en la última década pese al aumento del empleo y a las medidas destinadas a favorecer su inclusión laboral.

Una participación laboral todavía baja

Seis de cada diez personas con discapacidad en edad de trabajar permanecen fuera del mercado laboral. En 2024, la tasa de actividad de este colectivo se situó en el 35,4 %, frente al 78,5 % registrado entre quienes no tienen discapacidad. La diferencia supera los 43 puntos y muestra que el acceso al empleo continúa siendo una de las principales dificultades para este grupo.

Los datos reflejan, además, que la situación apenas ha cambiado durante la última década. Desde 2014, la participación laboral de las personas con discapacidad solo ha aumentado alrededor de dos puntos. El crecimiento del empleo y los cambios introducidos en las normas laborales no han conseguido reducir de forma significativa esta distancia.

Menos paro, pero también menos empleo

La tasa de desempleo alcanzó en 2024 su nivel más bajo de los últimos diez años, con un 18,5 %. Sin embargo, esta mejora no significa que su presencia en el mercado laboral sea similar a la del resto de la población.

La tasa de empleo se situó en el 28,9 %, mientras que entre las personas sin discapacidad alcanzó el 69,7 %. Esto significa que una parte importante de quienes tienen una discapacidad ni siquiera llega a incorporarse a la búsqueda activa de trabajo.

Según los especialistas, detrás de esta situación existen diferentes obstáculos. Entre ellos aparecen los prejuicios, la falta de oportunidades adaptadas y las dificultades para encontrar itinerarios laborales adecuados a las capacidades de cada persona. También se señala la necesidad de que las empresas valoren más el talento y las habilidades de estos trabajadores.

Diferencias dentro del propio colectivo

La situación tampoco es igual para todas las personas. Las mujeres con discapacidad alcanzaron en 2024 una tasa de actividad del 36,3 %, ligeramente superior al 34,7 % de los hombres. Sin embargo, esa mayor participación no se refleja en los salarios.

El sueldo medio de las personas con discapacidad fue de 23.159,7 euros brutos anuales en 2023. Esta cantidad representó aproximadamente el 82 % del salario medio de los trabajadores sin discapacidad, situado en 28.207,8 euros.

En el caso de las mujeres, el salario medio fue de 22.191,5 euros, por debajo de los 23.853,3 euros correspondientes a los hombres del mismo colectivo.

El papel de los centros de empleo de cara a las personas con discapacidad

Los centros especiales de empleo se han convertido en una de las vías de acceso al trabajo para muchas personas con discapacidad. En los centros asociados a CONACEE, el número de trabajadores pasó de 2.104 en 2012 a 34.936 en 2024.

Estas entidades ofrecen puestos adaptados y acompañamiento laboral, aunque los expertos consideran que todavía es necesario ampliar las oportunidades en el mercado ordinario.

La legislación establece que las empresas de 50 o más trabajadores deben reservar al menos un 2 % de sus puestos para personas con discapacidad. Aun así, el cumplimiento de esta medida y el acceso real a empleos estables siguen planteando retos.

Para los profesionales del sector, mejorar la inclusión requiere algo más que crear puestos de trabajo. También implica facilitar la formación, adaptar los procesos de selección y eliminar barreras que dificultan que las personas puedan desarrollar una trayectoria laboral estable y en igualdad de condiciones.

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