Madrid impulsa la recuperación de la cerceta pardilla, una joya discreta de los humedales

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La cerceta pardilla se reintroduce en Madrid

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La Comunidad de Madrid continúa avanzando en su compromiso con la conservación de la biodiversidad regional. Desde 2022, el Gobierno autonómico ha reintroducido un total de 102 ejemplares de cerceta pardilla, una pequeña ave acuática de tonos marrones similares a los de un pato, con el objetivo de recuperar su presencia en los ecosistemas madrileños y contribuir a la protección de una especie al borde de la desaparición.

Esta iniciativa se enmarca dentro del Plan Regional para la Conservación de Fauna Silvestre y busca impulsar la sostenibilidad ambiental en los humedales más emblemáticos del territorio. La cerceta pardilla está catalogada como vulnerable por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y como especie en peligro crítico dentro del Libro Rojo de las Aves de España, lo que evidencia la urgencia de estas acciones.

Un nuevo grupo de cerceta pardilla se instala en Aranjuez

Este viernes se llevó a cabo una nueva suelta de 20 ejemplares en la laguna de Soto de las Cuevas, ubicada en el municipio de Aranjuez, dentro del Parque Regional del Sureste, un espacio natural de gran valor por encontrarse en el entorno de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama.

Se trata de uno de los enclaves más idóneos para favorecer la adaptación de estas aves debido a su rica vegetación acuática, la abundancia de alimento y la tranquilidad del área, que ofrecen las condiciones necesarias para que los ejemplares puedan reproducirse y establecer colonias estables.

Con esta acción, Madrid consolida una estrategia iniciada hace cuatro años que incluye cuatro liberaciones previas en las lagunas de El Porcal (Rivas-Vaciamadrid), también con grupos de 20 individuos cada una. El seguimiento de los animales en este enclave ha permitido constatar su permanencia y las migraciones naturales hacia otras zonas, lo que demuestra que las cercetas se están integrando en el ecosistema.

Los ejemplares reintroducidos proceden de programas de cría en cautividad desarrollados por la Generalitat Valenciana, a través de su Consellería d’Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica. Este intercambio representa un ejemplo de coordinación entre administraciones para la conservación de la fauna silvestre en España.

Además de suministrar los ejemplares, los expertos valencianos han ofrecido asesoramiento técnico a los equipos madrileños, garantizando así el éxito de cada etapa del proceso, desde la adaptación previa al entorno hasta el seguimiento post-liberación.

No menos relevante es la labor del Centro de Recuperación de Animales Silvestres Félix Rodríguez de la Fuente (CRAS). En sus instalaciones se incubaron y criaron recientemente dos pollos jóvenes de cerceta pardilla, controlados hasta alcanzar la madurez necesaria para su liberación en el medio natural. La presencia de estos centros especializados refuerza el tejido científico y ambiental madrileño.

Estudio y seguimiento de los hábitats

Antes de cada suelta, los técnicos medioambientales de la Comunidad de Madrid realizan exhaustivos estudios para evaluar la viabilidad de los hábitats seleccionados. Se analizan factores como la disposición del agua, la calidad de los humedales, la compatibilidad con otras especies acuáticas y el grado de protección frente a depredadores.

Gracias a esta metodología, se ha comprobado la presencia estable de cercetas pardillas en Rivas-Vaciamadrid, donde han prosperado algunas colonias y se han observado desplazamientos naturales en los períodos migratorios. El nuevo grupo de Aranjuez podría ahora conectar con estas poblaciones, fortaleciendo los corredores ecológicos y las rutas migratorias dentro de la región.

En paralelo, se prepara una futura zona de aclimatación en la Laguna de San Juan (Chinchón), donde se está construyendo un jaulón de acondicionamiento. Este espacio servirá para mantener un pequeño grupo durante su fase de adaptación antes de integrarlos definitivamente en el entorno natural.

Protección frente a la amenaza de desaparición

La cerceta pardilla no solo figura como vulnerable en registros internacionales, sino también en peligro de extinción según el Catálogo Español de Especies Amenazadas y la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Estos niveles de alerta justifican la implicación tanto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) como de las comunidades autónomas.

Precisamente, el Miteco ha constituido un grupo de trabajo del que forma parte la Comunidad de Madrid y otras regiones para coordinar esfuerzos nacionales en la mejora y restauración de humedales, la protección frente a amenazas y la investigación para revertir el declive poblacional de la cerceta pardilla.

Entre sus líneas de acción se contempla la rehabilitación de hábitats naturales, el control de los factores de riesgo y la creación de nuevas zonas seguras donde estas aves puedan prosperar. También se fortalecen los proyectos de reintroducción y manejo científico, esenciales para garantizar la supervivencia a largo plazo de esta especie tan singular del ecosistema ibérico.

Un compromiso con la biodiversidad

La reintroducción de la cerceta pardilla en Madrid es mucho más que una operación técnica: representa una apuesta por la vida y por el equilibrio ecológico. Cada ejemplar liberado devuelve una pequeña parte de lo que los humedales perdieron y acerca a la región a un modelo ambiental más resiliente y conectado con su riqueza natural.

En conjunto, estas acciones forman parte de una estrategia sostenida que une ciencia, cooperación institucional y conciencia medioambiental. Con ello, la Comunidad de Madrid refuerza su papel como referente en la recuperación de especies amenazadas, mientras las lagunas del Sur y Sureste se transforman, poco a poco, en refugios de esperanza para una de las aves más discretas y valiosas de nuestra fauna.

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