Casi el 30 % de las mujeres asegura haber sido forzada alguna vez en una relación sexual

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Pareja caminando

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La ministra de Sanidad, Mónica García, presentó este jueves los resultados de la segunda edición de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II). El estudio, elaborado en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), llega 16 años después de la primera edición realizada en 2009. Los datos muestran una sociedad más abierta, pero también revelan grietas muy alarmantes. La ministra alertó de que casi el 30 % de las mujeres afirma haberse visto forzada alguna vez a hacer algo que no quería en una relación sexual, un indicador "muy grave" que nos recuerda que la educación afectivo-sexual sigue siendo una tarea fundamental.

Con una muestra de 9.009 entrevistas representativas (4.615 hombres y 4.394 mujeres), la investigación actualiza la radiografía de los hábitos de la población en España. Sanidad aclaró que el objetivo no es juzgar realidades, sino comprenderlas para diseñar eficientes políticas públicas.

Una sociedad más diversa y la felicidad en debate

Una de las principales conclusiones es el cambio de mentalidad en los últimos 15 años. Hoy, el 88,1 % de la población considera que una unión entre personas del mismo sexo es tan respetable como una heterosexual, una cifra duplicada desde el 41 % registrado en 2009.

Sin embargo, el informe detecta un descenso en la satisfacción con la vida sexual: aunque el 77,2 % se declara satisfecho, el dato cae respecto al 85,8 % de la anterior edición. Este declive se acentúa con la edad, llegando al 51,3 % en mayores de 75 años. Paralelamente, la actividad íntima pierde peso como requisito para el bienestar; el 60,8 % de los encuestados ya no asocia la felicidad a la obligación de mantener una relación sexual activa de forma permanente.

El consentimiento y la violencia en la relación sexual

Este es, sin duda, el apartado más preocupante del informe. Los datos reflejan una distancia entre hombres y mujeres sobre los límites del consentimiento. El 54,3 % de los varones cree que, si se acepta un encuentro, hay que llegar hasta el final si la otra persona lo desea. Por el contrario, el 60,5 % de las mujeres rechaza tajantemente esta idea, evidenciando visiones opuestas sobre lo que implica una relación sexual plenamente consentida.

En el ámbito de la violencia sexual, el 28,2 % de las mujeres confiesa haber sido forzada a realizar prácticas indeseadas. En contraposición, un 13,6 % de los hombres admite haber tenido la sensación de obligar a su pareja en alguna ocasión, lo que demuestra la urgente necesidad de erradicar conductas machistas arraigadas en la relación sexual contemporánea.

Nuevas realidades en la atracción y la orientación

En cuanto a la atracción sexual, la heterosexualidad sigue siendo mayoritaria (87,5 % de hombres y 77,2 % de mujeres). No obstante, la diversidad gana terreno: el 4,7 % de los hombres y el 1,5 % de las mujeres se declaran homosexuales. De hecho, el 13,4 % de los ciudadanos afirma haber mantenido contactos con personas de su mismo sexo a lo largo de su vida.

La bisexualidad atrae al 2,6 % de hombres y al 4,3 % de mujeres, mientras que la asexualidad (ausencia de atracción) es especialmente significativa entre las mujeres con un 12 %, frente a un escaso 2,3 % en los hombres, una tendencia muy vinculada al envejecimiento.

El preocupante olvido del preservativo y las ITS

El ámbito de la prevención arroja conclusiones inquietantes para las autoridades sanitarias. El 75,2 % de las personas no utilizó preservativo en su última relación sexual con penetración vaginal. Entre los motivos principales, el 29,2 % alegó tener una pareja estable, el 21,6 % empleaba otros métodos anticonceptivos y el 24,5 % señaló que se encontraba fuera de la edad fértil.

Solo una cuarta parte de la población recurrió al preservativo, mientras que un 50 % usó alternativas como la anticoncepción hormonal o la vasectomía, dejando un 25 % sin protección alguna. Esta falta de prevención explica que el 62,3 % nunca se haya hecho la prueba del VIH y que un 2,4 % fuera diagnosticado de una Infección de Transmisión Sexual (ITS) el último año, siendo el Virus del Papiloma Humano (VPH) el mayoritario en mujeres.

Brechas de género en la prostitución y la pornografía

Finalmente, el estudio analiza el pago por mantener servicios íntimos, una práctica concentrada abrumadoramente en el sector masculino. El 27,5 % de los hombres del país declara haber pagado alguna vez por una relación sexual en su vida, aunque la inmensa mayoría (79,1 %) sitúa esa experiencia hace más de cinco años.

Respecto al consumo de pornografía, la brecha de género es también evidente: el 71,9 % de los hombres consumió estos contenidos en el último año, frente a solo un 24,9 % de las mujeres, registrándose el mayor volumen de usuarios entre los jóvenes de 25 a 34 años.

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