La infancia ucraniana afronta el invierno más duro desde 2022, con escuelas cerradas y graves cortes de electricidad y calefacción debido a los ataques a infraestructuras.
La guerra en Ucrania continúa sin señales de alto el fuego y mantiene en alerta a toda Europa. Rusia ha intensificado sus maniobras y ciberataques, empujando a varios países de Europa a reactivar el servicio militar, ya sea obligatorio o voluntario.
El genocidio es uno de los actos más despreciables, por eso desde las Naciones Unidas buscan recordar a las víctimas para honrarlas y prevenir estos actos atroces.
Europa afronta un momento de debilidad política: pese a su deseo de autonomía, vuelve a depender de Estados Unidos, esta vez de Donald Trump, para cerrar la guerra en Ucrania
La población civil de Ucrania enfrenta su cuarto invierno de guerra con ataques constantes, graves daños a la infraestructura energética y cortes de electricidad, calefacción y agua.
Más de 340 escuelas en Ucrania han sido dañadas o destruidas este año, sumando más de 2.800 desde 2022. La guerra interrumpe el aprendizaje de millones de niños y niñas.