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La organización ambiental WWF planteó este martes una fiscalidad verde basada en el principio de «quien conserva recibe», de manera que incentive la gestión forestal sostenible con deducciones fiscales y pagos directos por servicios ecosistémicos a los propietarios. Esa propuesta forma parte de una batería de medidas de WWF contra los incendios forestales después del devastador fuego de Los Gallardos (Almería), que ha causado la muerte de 13 personas y ha arrasado más de 7.000 hectáreas.
Con esta medida fiscal de carácter verde, la organización pretende recompensar a todos los propietarios y gestores de montes que realizan una silvicultura preventiva de forma activa. De este modo, se busca poner en valor servicios ambientales vitales que hoy no tienen precio de mercado, como la fijación de carbono, la regulación hídrica y la reducción del combustible inflamable.
La urgencia de un plan de acción integral contra los incendios forestales
Para los portavoces de WWF, los incendios forestales no pueden abordarse solo desde la extinción porque son consecuencia de la emergencia climática y el abandono de usos tradicionales en nuestro medio rural actual. Por ello, planteó un plan de acción con medidas urgentes para las distintas administraciones públicas, las instituciones europeas, los partidos políticos y la ciudadanía en general.
A escala nacional, WWF considera totalmente prioritario que el Gobierno central lidere la aplicación efectiva del Real Decreto 716/2025, que establece las directrices nacionales de los planes anuales para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales en todo nuestro territorio nacional. Asimismo, solicita impulsar de forma decidida una Política de Estado para un medio rural vivo actualizando la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, reorientando también la Política Agraria Común (PAC) y aprobando una nueva Estrategia Estatal de Ganadería Extensiva que favorezca paisajes más resilientes frente al fuego.
También reclama acelerar una transición energética justa aumentando de forma ambiciosa los objetivos de reducción de emisiones y avanzando hacia una descarbonización completa no más tarde de 2040 con políticas de eficiencia energética y renovables compatibles con la conservación de la biodiversidad.
Medidas coordinadas para las administraciones autonómicas y locales
En el ámbito autonómico, propone a las comunidades autónomas adaptar todos sus planes de prevención para que prioricen la gestión estratégica del paisaje y no solo actuaciones puntuales de reducción de combustible. Recomienda identificar y gestionar zonas estratégicas creando mosaicos agroforestales, restaurando ecosistemas, impulsando la gestión forestal y recuperando el pastoreo extensivo y otros usos tradicionales que dificulten la rápida propagación de las llamas por el territorio regional.
En el plano local, WWF considera del todo imprescindible que los ayuntamientos locales elaboren y mantengan siempre actualizados los planes municipales de prevención y autoprotección, especialmente en las zonas de interfaz urbano-forestal. Además, propone desarrollar campañas permanentes de sensibilización y simulacros que informen adecuadamente a la población sobre el riesgo de incendios forestales y las pautas de actuación antes, durante y después de un siniestro, incluyendo las rutas de evacuación y los puntos seguros de reunión, así como integrar de manera obligatoria este riesgo en la planificación urbanística municipal.
El papel de la Unión Europea y la financiación estructural
En el ámbito de la Unión Europea, WWF demanda a la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo que el próximo Marco Financiero Plurianual comunitario garantice una financiación suficiente para abordar con eficacia las causas estructurales de la crisis climática y ecológica. La organización reclama que se priorice una transición justa de la agricultura y la ganadería sostenibles, especialmente de todos los modelos familiares y extensivos.
También solicita la creación de un fondo específico para la protección y restauración de los ecosistemas, reforzado con financiación ambiental en políticas como la Política Agraria Común (PAC), y el fortalecimiento de las políticas de cohesión para construir y consolidar pueblos rurales seguros y altamente resilientes, mantener población en el medio rural y dinamizar siempre el sector primario extensivo.
Compromiso político y autoprotección ciudadana frente al fuego
En cuanto a los partidos políticos, la organización pide a todas las fuerzas parlamentarias nacionales del país que respalden un acuerdo institucional que recoja medidas ambiciosas y estables para prevenir los incendios forestales y otros riesgos asociados al cambio climático, garantizando plenamente su continuidad a largo plazo más allá de los ciclos electorales de cada legislatura.
Por último, WWF recuerda a las personas que viven en zonas de interfaz urbano-forestal la obligación legal de preparar sus viviendas y parcelas mediante franjas de seguridad, una adecuada gestión de la vegetación y otras medidas de autoprotección. También insiste en conocer los planes municipales de emergencia y evacuación, identificar las rutas de salida y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia. Asimismo, llama a la ciudadanía a asumir con total responsabilidad que convivir con el riesgo de incendios forestales forma parte de la realidad de un clima cada vez más extremo y adoptar una actitud activa en la prevención.
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